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Miércoles, 10 Febrero 2016 17:10

Explicación de la identidad cultural y la naturaleza religiosa de la Revolución Islámica de Irán (especial por la Década del Alba) 5

Explicación de la identidad cultural y la naturaleza religiosa de la Revolución Islámica de Irán (especial por la Década del Alba) 5
      IRIB- En este programa se estudia la naturaleza religiosa de la Revolución de Irán.

 

 

Los cambios sociales y políticos del siglo XX, especialmente en la segunda mitad de ese siglo, indican que en ese periodo ocurrieron revoluciones y varios levantamientos en algunos países que desembocaron en cambios en el poder.

El aspecto común de todos estos movimientos, antes de la victoria de la Revolución Islámica de Irán, era que el cambio revolucionario significaba pasar de la dependencia de una potencia mundial a otra. De hecho, hay que decir que las naciones del mundo habían hecho una regla aceptar la soberanía del Oriente comunista o el dominio del Occidente liberal capitalista. En tales condiciones, la Revolución Islámica de Irán, rechazando la dependencia de Occidente y Oriente y destacando los principios y las bases del Islam, como la religión salvadora, desmanteló esa ecuación mundial.

Esta Revolución, liderada por el prominente erudito Imam Jomeini, (que Dios lo bendiga) y apoyándose en valores religiosos, logró triunfar mientras los otros poderes del mundo no creían que fuera de sus pensamientos pudiese formarse una revolución o evidenciarse un cambio. En el pensamiento comunista, la religión es un factor de ignorancia y desinformación de las naciones y, en las ideas del liberalismo, se considera que la religión tiene que estar separada de la política y se limita a oraciones individuales, sin embargo, con la ocurrencia de la Revolución Islámica en Irán, el mundo ha sido testigo de un movimiento que puso por encima la idea religiosa en la lucha. La particularidad de este gran movimiento es el retorno de los valores espirituales y religiosos. Y, justamente, esta característica atrajo la atención de los pensadores y el pueblo del mundo.

A pesar de que el sistema reinante en Irán antes de la revolución se esforzaba por debilitar la fe y las creencias del pueblo, los valores del Islam fueron el eje del movimiento popular. Además, aunque el régimen Pahlavi intentó crear dudas sobre los líderes religiosos, promoviendo sectas desviadas y la cultura occidental en Irán, se formó una revolución dirigida por un clérigo combatiente. Las más importantes particularidades de la Revolución Islámica de Irán eran que estaba centrada en la religión, tenía un líder religioso y contaba con una gran participación popular. Lo que dio coherencia a estos tres elementos, era que estaban profundamente influidos por las pautas del Profeta (saludos sean para él y sus descendiente) y su Ahlul-Beit. Esta influencia era tan poderosa y total que condujo a la Revolución Islámica como un movimiento inspirado en la búsqueda de la verdad y justicia del Profeta y su Ahlul Beit. Exactamente en una era en la que existía la idea de que la religión no podía mover las masas, la Revolución Islámica de Irán se alzó como el mayor movimiento social contemporáneo, cuyo factor más poderoso en la creación de un cambio social y la movilización popular, fue la religión del Islam.

La Revolución Islámica de Irán planteó la idea de que la espiritualidad y la moralidad debían mezclarse con todos los aspectos de la vida, incluida la política, por lo tanto, los políticos y gobernantes tenían que enfocarse en la búsqueda de la justicia, piedad y verdad para alcanzar la paz y la justicia en el mundo. Con el surgimiento de la Revolución Islámica se realizó un regreso a las pautas del Profeta y los rituales y la sabiduría del Islam. La aparición de tal fenómeno con naturaleza islámica mostró que el Islam, un regalo del esfuerzo del Profeta y su Ahlul-Beit, no pertenecía a un periodo o región especiales. Los valores y las promesas globales del Islam reconocen a todas las personas como sus destinatarios y tienen la preocupación de salvar y orientar a todas las personas todas las eras. El factor más importante que dio identidad religiosa a la Revolución Islámica fue la presencia de un líder religioso completamente inteligente y consciente. Tal ventaja puso a este movimiento en el centro de atención de los creyentes y personas conscientes de Irán. La relación profunda del pueblo con el Imam Jomeini y el obedecimiento de sus guías confirman la naturaleza religiosa de la Revolución Islámica de Irán. Según el pensamiento islámico, el poder político del líder tiene que basarse en las enseñanzas religiosas. Esa es la ventaja de un líder poderoso y popular religioso. Además, de acuerdo con el Islam, es mejor tener una relación espiritual. Esos son los más evidentes principios del gobierno islámico en el que la relación entre el líder y el pueblo no es una relación contractual sino que es un vínculo de creencia acompañado de cariño y amor entre ambas partes.

El Líder islámico conoce las disposiciones de las enseñanzas islámicas y está comprometido con su aplicación y también con lo que la gente espera de él. El asunto de obedecer a un líder competente en Irán que se basa en la figura denominada "wilayat faghih" (el mandato supremo de un jurisprudente) es una creencia religiosa que ha sido aceptada en la vida y el alma de la gente. Así, el pueblo musulmán de Irán tal como ama al Imam Jomeini, también sigue su movimiento político y revolucionario como una obligación religiosa. El sentido religioso del movimiento del Imam Jomeini también se considera un punto de partida en la historia. Como se sabe, en la ruta de la historia solo algunos hombres excepcionales han salido victoriosos y han permanecido con el paso del tiempo. El elemento más resaltante del éxito del Imam Jomeini en este gran movimiento, era su relación pura y profunda con Dios. Él apoyándose en el poder infinito de su Creador, fuera de los márgenes de las superpotencias, diseñó un nuevo plan y fundó un nuevo sistema religioso que desde sus primeras experiencias resultó muy atractivo e influyó a la gente, incluso en lugares recónditos del mundo.

El Imam Jomeini puso ante los ojos del mundo una nueva escuela que tenía un discurso innovador para la humanidad y el mundo. Él hizo que la religión entre en forma activa en el mundo de la política. El pensador francés Michel Focault, al respecto, dijo: "La Revolución Islámica y el gobierno islámico han sido el camino por donde ha entrado la espiritualidad en la vida política. La religión, con su influencia profunda en el alma del pueblo, pudo crearse un papel y levantar a la gente contra un gobierno que se beneficiaba de los más modernos equipos militares y contaba con el apoyo de Estados Unidos. Ningún líder político puede ignorar que nadie ha tenido un vínculo poderoso con el pueblo como el ayatolá Jomeini".

Según Focault, el espíritu de la Revolución se esconde en que los iraníes con este movimiento han intentado crear un cambio en su interior. De hecho su propósito principal era crear un cambio fundamental en la vida individual, política y social y, luego en su forma de pensar. Los iraníes anhelaban un cambio en su vida y, este motivo, el camino hacia esta reforma lo encontraron en el Islam; un Islam que para ellos era la medicina tanto de sus dolores personales como un tratamiento para las enfermedades y faltas de la sociedad.

Considerando las consignas y demandas del pueblo musulmán de Irán durante la formación de la Revolución Islámica, se puede entender que el objetivo principal de este movimiento era el renacimiento del Islam y la valoración de los méritos religiosos, libre de cualquier inclinación e influencia de las escuelas políticas existentes. Obviamente en el interior de este gran ideal, existían objetivos como la justicia social, la libertad y la independencia en los campos político, económico y cultural. Además, plantear nuevas discusiones en los círculos científicos e intelectuales, como el pensamiento política del Islam, la justicia social en el escenario internacional, el derecho internacional islámico, la unidad de las religiones entre otros, ha sido el resultado del diálogo que se planteo en el mundo, como una revolución con la identidad religiosa. El mensaje de la Revolución Islámica de Irán llama a atender la espiritualidad y respetar la libertad de pensamiento e ideas y la independencia de las naciones. Este mensaje surge de los principios humanitarios de la escuela del Profeta del Islam que considera un derecho natural de las personas disfrutar de una vida sana junto con justicia.

La Revolución Islámica destaca valores como la fe, libertad, y dignidad humana y proclama que la religión es un elemento poderoso en los escenarios sociales, políticos, y culturales del mundo y puede regalar dignidad, honor y verdadera felicidad real a la humanidad. Por tanto, la Revolución y la República Islámica de Irán, en este periodo, convocan a las personas a ponerse bajo la bandera del monoteísmo y actuar acorde con los ritos divinos en todas las etapas de la vida. El Imam Jomeini, en este terreno, enfatizó: "si las personas actúan con fe en Dios y según las normas divinas en las actividades sociales, políticas y económicas y en los otros escenarios de la vida humana, se resolverán con facilidad los más complicados problemas actuales del mundo". Hoy el mundo ha entrado en un callejón sin salida y no tiene otro remedio para escapar excepto rendirse a la orientación de los profetas".

 

 

 

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