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Jueves, 11 Febrero 2016 08:10

Explicación del papel de la Revolución del 22 de Bahman (11 de febrero) –Especial por la Década del Alba+audio

Explicación del papel de la Revolución del 22 de Bahman (11 de febrero) –Especial por la Década del Alba+audio
      IRIB- En este programa se estudia el papel de la Revolución del 22 de Bahman en la creación de la unidad entre la nación islámica.

 

 

La victoria de la Revolución Islámica de Irán, el 11 de febrero de 1979 fue el origen de grandes cambios en la región y el mundo y su impacto se manifestó a nivel internacional. Una revolución que apoyándose en la fe y las creencias islámicas y con el lema "ni Oriente ni Occidente" derrocó el régimen despótico del shah y creó la República Islámica en esta tierra.

Las bendiciones y enormes resultados de la Revolución Islámica, como uno de los más importantes sucesos del siglo contemporáneo, iluminaron Irán y todo el mundo. El famoso erudito musulmán francés Rogué Garudi, en uno de sus artículos sobre la Revolución Islámica, ha dicho: "de hecho, la Revolución Islámica, capitaneada por el Imam Jomeini (que Dios lo bendiga), no es igual a otras revoluciones anteriores, que a lo largo de la historia se establecieron con el propósito de cambiar el sistema político. Han ocurrido revoluciones sociales en el mundo y mostrado la furia de los pobres contra los ricos; también, revoluciones nacionales que han evidenciado la indignación contra el colonialismo y los usurpadores. La Revolución Islámica de Irán ha tenido todas estas motivaciones, pero con una característica más a las ya mencionadas, es decir, no solo abarcó asuntos políticos, sociales y anticoloniastas, sino, que lo más importante, es que revocó el pensamiento afirmado por la civilización mundial de que la ciencia está en contra de la religión".

Uno de los efectos de la Revolución Islámica de Irán es la solidaridad y la hermandad islámica y, en esta vía, el fomento y el fortalecimiento de la unidad entre los musulmanes. Esta Revolución planteando de nuevo el Corán, e inspirándose en las pautas nobles del Profeta, estableció la base de la unidad islámica, como un modelo de solidaridad entre los musulmanes. El fundador de la Revolución islámica de Irán, el Imam Jomeini, (que Dios lo bendiga), desde el principio de la victoria de la Revolución Islámica invitó a la gente del mundo islámico a unirse ante la tiranía y opresión de los enemigos del Islam y explicó que la grandeza de las naciones musulmanes se encuentra en la unidad y monoteísmo. En una de sus declaraciones leemos: "Ey musulmanes del mundo que tienen fe en el verdadero Islam, levántense y únanse bajo la bandera del monoteísmo y con el favor de las enseñanzas del Islam para cortar las manos de los traidores y superpotencias que tienen puestas sobre nuestras ricas reservas y reivindicar la grandeza del Islam. Dejen las diferencias y caprichosos que cada uno de ustedes tienen y busquen la convivencia pacífica".

En línea con estos mismos objetivos, en los primeros años de la Revolución Islámica, considerando la diferencia en las versiones chiíy suní sobre la fecha del nacimiento del Profeta del Islam (P), se denominó la "Semana de la Unidad islámica", como un terreno adecuado para acercar a las escuelas islámicas y abordar la unidad entre los musulmanes. Para ello, cada año, la República Islámica de Irán celebra la "Asamblea Mundial de acercamiento de las religiones islámicas" como un evento en la vía del desarrollo y la extensión de los conceptos teóricos y prácticos sobre la unidad y la convivencia islámica. En esta conferencia participan eruditos musulmanes de todas las escuelas islámicas de todo el mundo. La Constitución de la República Islámica de Irán, que se basa en el sagrado Corán, considera un deber del Gobierno incluir en su política general la búsqueda de la plena unidad y unanimidad multilateral de todas naciones islámicas. Según la aleya 52 de la sura Los creyentes dice:

Y ésta es vuestra comunidad. Es una sola comunidad. Y Yo soy vuestro Señor. ¡Temedme, pues!»

El Principio 11 de la Carta Magna de la República Islámica de Irán, agrega, "los musulmanes constituyen una sola Umma (Nación) y el Gobierno de la República Islámica de Irán debe establecer su política general basada en la coalición y en la unidad de los pueblos islámicos, dedicando sus esfuerzos a conseguir la unidad política, económica y cultural del mundo musulmán". El Imam Jomeini (que Dios lo bendiga) desde los primeros años de la Revolución siempre ha destacado el tema del acercamiento de las escuelas musulmanas y la unidad islámica y ha pedido a los musulmanes que se den cuenta de este asunto, sobre todo, durante el tiempo de Hach (Peregrinación).

El gran Líder de la Revolución Islámica, en este campo, en uno de sus discursos por los días del Hach, dijo: "En las vísperas de la liberación de todos los musulmanes del mundo, todas las religiones en los diferentes países han comprendido que, para salvarse de las garras de las superpotencias, Irán cortó las manos de los opresores del Este y Oeste, con el misterio de la unidad y el apoyo a Dios y unido bajo la bandera del Islam y monoteísmo, en tanto que el gran Satán ha convocado a su aliados para que con cada truco creen discordias entre los musulmanes y creen diferencias y enemistad entre la nación monoteísta y los hermanos religiosos para abrir el camino hacia su dominio".

La estrategia de una nación islámica, centrada de la unidad política-religiosa, según el pensamiento del Imam Jomeini, se beneficia de un lugar elevado. La relación profunda y amplia entre la creencia religiosa y el movimiento islámico dirigido por el Imam Jomeini, a través de la promoción y difusión de la tesis de una comunidad islámica unificada, en la Revolución Islámica y los movimientos islámicos de un mundo en constante evolución ha tenido una fuerte conexión y cumple eficazmente la lucha contra los imperialistas y sirve para alcanzar la victoria. "Nosotros para defender el Islam y la independencia de los países y territorios islámicos, nos basamos en la hermandad de todas las escuelas musulmanas en todo el mundo, en una alianza con todos los gobiernos islámicos del mundo". Una característica de la Revolución Islámica es su carácter integral transfronterizo. El Imam Jomeini, relacionando la importancia de la unidad de la nación islámica y su impacto en la formación del gobierno islámico, creó un gobierno para mantener el sistema y la unidad de los musulmanes. Una de las bases importantes de la política interior y exterior de la República Islámica es su énfasis en la unidad islámica. Defender a los musulmanes del mundo se atiende como uno de los principios relevantes de la política exterior de la República Islámica de Irán y está incluido en la Constitución.

La política de enfatizar la unidad islámica, continuó tras la toma del poder del sucesor competente del Imam Jomeini, el ayatolá Seyed Ali Jamenei. Este último, en una reunión con eruditos suníes y chiíes en Kermanshah, (una de las ciudades del oeste de Irán), dijo: "El propósito de la unidad no es que todas las escuelas islámicas dejan sus propias creencias para unirse a otra religión, no cabe la posibilidad de tal acción. El propósito de la unidad es que cualquier creencia religiosa islámica comprometida con sus propias creencias mantenga la tolerancia y la capacidad de no exprese ningún perjuicio a otra escuela que derive en conflictos". El santo Corán en la aleya 46 de la sura El botín dice:

¡Y obedeced a Alá y a Su Enviado! ¡No discutáis! Si no, os desanimaréis y se enfriará vuestro ardor. ¡Tened paciencia, que Alá está con los pacientes!

El ayatolá Jamenei sabe bien que las estrategias que gozan de comprensión de la situación en la que los gobiernos occidentales, encabezados por EE.UU., intentan crear divisiones entre los seguidores de las diferentes sectas islámicas, presentan un odio defectuoso y la mejor manera de hacer frente a la estrategia de crear brechas en el Islam es el diálogo entre musulmanes y el fortalecimiento de su unidad para evitar cualquier perjuicio.

El trigésimo séptimo aniversario de la Revolución Islámica llega mientras los enemigos del Islam todavía persiguen políticas de división y de crisis en los países islámicos a través de nuevos métodos. Los grupos takfiríes y terroristas, que son el problema más grande del mundo del Islam, son resultado de los vínculos entre las políticas wahabíes takfiríes reinantes en Arabia Saudí, con las de los gobiernos occidentales.
Sin embargo, el fenómeno takfirí es incompatible con el espíritu del Islam y las enseñanzas del Profeta y ajeno a la cultura islámica. Durante la vida del Profeta del Islam (saludos sean para él y sus descendientes) este problema no era común y aquel Hazrat a ningún grupo o persona consideraba ateo. Las enseñanzas del Islam en las escuelas generales no sólo no promueven conflictos religiosos y la propagación de la excomunión entre los musulmanes, sino llama a los musulmanes a la unidad, la empatía y a resolver los conflictos. Las escuelas islámicas tiene derecho a promover libremente sus doctrinas y enseñanzas religiosas.
Sin embargo, ni el Islam ni los intereses del mundo islámico permiten a nadie que use propagandas negativas en contra de otras religiones islámicas. Evitar reacciones fanáticas de eruditos islámicos, es una tarea y un paso importante hacia la realización de la hermandad islámica y la unidad.

Esperamos que en la víspera del 22 de Bahman (11 de febrero) que conmemora el trigésimo séptimo aniversario de la victoria de la Revolución se rememore la recomendación de los arquitectos de este movimiento que enfatiza en el tema de la unidad entre musulmanes de todos los países y las comunidades islámicas siguiendo los ideales de la revolución y la tradición del querido Profeta del Islam y, más que nunca, se prepare el terreno para la realización de la unidad islámica.

 

 

 

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