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Martes, 16 Febrero 2016 06:30

Puntos de vista del Líder de la Revolución Islámica de Irán (en su reunión con miembros de la Fuerza Aérea de Ejército de Irán)+audio

Puntos de vista del Líder de la Revolución Islámica de Irán (en su reunión con miembros de la Fuerza Aérea de Ejército de Irán)+audio
IRIB- En este capítulo abordamos las más importantes declaraciones  del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en su reunión con los miembros de la Fuerza Aérea de Irán.

 

 

El 19  de Bahman del año 1357 (correspondientes con 8 de febrero de 1979) es una hoja inolvidable en la historia de la Revolución  Islámica de Irán. En este día, en medio de los acontecimientos de la Revolución y mientras el régimen de Pahlavi trató de poner al ejército frente al pueblo revolucionario persa, un grupo de oficiales de la Fuerza Aérea del Ejército iraní se presentó ante al fundador de la República Islámica, el Imam Jomeini (que descanse en paz) y, en un desfile, declaró su lealtad con el movimiento islámico popular. Según analistas y observadores de las corrientes políticas internacionales, el juramento de fidelidad de los comandantes de alto rango y personal de la Fuerza Aérea se considera una medida histórica y punto de partida  en la historia de lucha del pueblo persa. El anuncio de lealtad de una parte considerable  del ejército, en un momento sensible, de hecho, restó poder a los enemigos en sus intentos para frenar el movimiento revolucionario y cambió el balance de poder a favor de la Revolución. Anualmente tras la victoria de la Revolución Islámica de Irán, la Fuerza Aérea iraní en un acto para conmemorar este gran suceso y renovar su compromiso con el sistema,  se reúne con Líder iraní. Este año también esta visita se realizó en un espacio agradable y de entusiasmo.

El ayatolá Seyed Ali Jamenei, en su encuentro con comandantes y personal de Fuerza Aérea,  calificó el homenaje y lealtad  de esta ala militar al Imam Jomeini  como un acto de suma importancia que desbarató la ecuación del país en vísperas de la Revolución Islámica. El Guía espiritual de Irán consideró este evento como una muestra de la falsedad de las afirmaciones del régimen Pahlavi acerca de la amenaza del ejército contra el pueblo revolucionario e hizo hincapié en que este importante evento es una lección histórica que no debe ser olvidado. El Líder de la Revolución Islámica de Irán sostuvo que, durante   los años de la Defensa Sagrada y los posteriores, siempre la Fuerza Aérea ha desarrollado muy bien su papel , pese a no contar con los equipos necesarios, ha logrado realizar sus tareas.

Haciendo referencia a la diferencia diametral de la Fuerza Aérea antes de revolución y la actual, el ayatolá Jamenei expresó que mientras la Fuerza Aérea en el momento de monarquía , debido a su dependencia de los "señores estadounidenses", aprovechaba de distintos tipos de equipamiento, en realidad, en su interior estaba débil  y no tenía ningún poder para producir algún equipo ni en la toma de decisiones, no obstante, agregó, hoy en día la Fuerza Aérea es firme, auto suficiente y con iniciativas , de tal forma que ha logrado producir una parte importante de sus equipos  necesarios con el objetivo de usarlos con prudencia. Afirmó también que el mantenimiento de la seguridad nacional es deber del Gobierno soberano y señaló que uno de los caminos a fin de mantener la seguridad es el fortalecimiento de fuerza militar, la que debe poseer equipamientos y herramientas necesarias para su buena función.

A continuación el Líder consideró el aniversario de la Revolución Islámica de Irán y las próximas elecciones como dos grandes festividades de la nación iraní. Calificó la presencia multitudinaria  de la gente en el día conmemorativo de la victoria de la Revolución Islámica como un fenómeno sin precedentes en el mundo. "La revolución está viva y estamos en medio de la Revolución, afirmó el ayatolá Jamenei, para luego añadir que "la revolución no es un evento instantáneo, la revolución es una transformación que ocurre poco a poco y gradualmente... hasta que la revolución puede conservar sus bases firmes y materializar sus objetivos, se vive esta gradualidad y no se deben olvidar las metas".

Refiriéndose a la justicia social, la materialización de la vida islámica y la formación de una sociedad islámica que goza de la ciencia, la justicia, la moral y la dignidad como los objetivos de esta Revolución, aseguró: "todo intento del enemigo es borrar el avance de la República Islámica hacia las metas divinas e islámicas, unas metas dignas y orgullosas, El enemigo busca  renovar su dominio sobre el país", advirtió.

Irán durante el reinado de la Qajar y Pahlavi estaba bajo el dominio  de potencias arrogantes del Oeste y del Este y  los reyes no estaban seguros de sí mismos, sacrificaban a la nación iraní para alcanzar sus objetivos e intereses. Aludiendo a la firmeza de la nación en el movimiento popular de Protestas del Tabaco, durante el gobierno de la disnastía Qayar  que resultó la salida de las compañías extranjeras de Irán, y a la Revolución Constitucional en Irán, el ayatola Jamenei aseveró que la cultura iraní-islámica habría podido llevar a la gente a enfrentarse y levantarse ante  las codicias de las superpotencias, pero el régimen Pahlavi, escuchando los consejos e instrucciones de los gobiernos ambiciosos occidentales, intentó cambiar esa cultura. "Este país, gracias a que posee una identidad islámica, talento propio y  privilegios  sociales, pero sobre  todo, por la aparición de un líder extraordinario y grande como el Imam Jomeini, ha logrado salvarse de las presiones, levantarse, hacerse escuchar y seguir su avance", reiteró.

Sobre la guerra blanda del enemigo contra la nación iraní, dijo: "El objetivo de guerra blanda es quitar los componentes del poder del Sistema de República Islámica y la nación persa y debilitar al pueblo a niveles despreciables hasta que se rinda. Si ocurre eso ellos podrán lanzar una guerra dura".

El ayatolá ayatolá Jamenei describió las elecciones como la inyección de nueva sangre en el cuerpo del sistema de la República Islámica y como la renovación del poder y fuerza para la nación e hizo hincapié que la participar general y masiva en estos comicios resultará en la dignidad del país y la nación, por eso, lo consideró una "obligación" y un deber. "Desde el primer día de la Revolución Islámica hasta hoy, uno de los objetivos que siempre busca el frente del enemigo, encabezado por EE.UU., es crear un sistema bipolar entre pueblo y el sistema... las elecciones es uno los caso que puede desesperar al enemigo, pues revela el firme enlace del sistema con la nación y así destruirá el bipolarismo que busca imponer el enemigo". El sistema de la República Islámica de Irán desde el inicio fue respaldado por el voto de la gente y todos los órganos, incluyendo el liderazgo, presidente, los parlamentarios del Mayles , se han elegido por el sufragio directo o indirecto del pueblo. Tras la victoria de Revolución, la nación iraní ha celebrado al menos una elección anual que destacan por la alta participación popular y la salud total.

Dios en Corán dice que si ayudan a Dios, Dios los ayudará. El ayatolá Jamenei, en una explicación de esta aleya, dijo que significa desplegar esfuerzos para materialización la voluntad divina en la tierra, algo en que la República Islámica es un ejemplo obvio. Asimismo, respecto a la materialización de la promesa divina sobre la Revolución Islámica, el ayatolá Jamenei dijo: "Desde el primer día de la Revolución Islámica (1979) hasta hoy, las potencias imperialistas del mundo se han enfrentado contra el sistema islámico, pero no han conseguido progresos. Los enemigos de la Revolución, desde los primeros desordenados de la Revolución, intentaron dividir el país, dar  un golpe de estado, pero no progresaron; en seguida, lanzaron una la guerra y la impusieron durante ocho años al pueblo iraní, aplicaron sanciones al país desde los primeros días y las  intensificaron cada día más, ¿Qué país puede resistirse ante tantas amenazas?  No obstante, el sistema de la República Islámica y el Irán Islámico no se rindieron y no solo se mantuvieron sino se fortalecieron. Actualmente no se puede comparar el poder de la República Islámica con los primeros días, pues ahora es una potencia regional y, en algunos casos, se considera una potencia mundial. Eso quiere decir la ayuda a Dios y la ayuda de Dios".

Durante la segunda parte de su discurso, el Líder de la Revolución Islámica destacó la necesidad de identificar al enemigo. Al respecto, dijo: "El pueblo no elogia a ningún hombre o grupo negligente ante la presencia del enemigo. No se debe olvidar a los enemigos. Hoy en día, debemos distinguir el rol del enemigo en distintos casos, incluyendo el de la seguridad, la economía, la vida, la cultura, los jóvenes, los daños sociales y también hay que determinar políticas, legislaciones y gestiones en base a esta situación y hablar según eso". Mencionado la falta de orgullo a causa de la negligencia respecto al enemigo, Su Eminencia señaló: "Nuestro enemigo es un enemigo desvergonzado que no está dispuesto a contestar a las más simples preguntas de la opinión pública sobre Yemen y Palestina". El Líder de la Revolución Islámica describió la mascare de miles de niños, mujeres y hombre civiles en las viviendas y hospitales, como el más atroz y cruel tipo del terrorismo estatal y sostuvo que EE.UU. sin ninguna  vergüenza apoya en general los crímenes de Arabia Saudí contra Yemen y los crímenes del régimen de Israel contra Palestina, sin embargo, proclama su apoyo a los derechos humanos.

El Líder concluyó diciendo: "Cuando un país tiene un enemigo como este, debe ser consciente y no dejarse engañar. Gracias a Dios, nuestra nación ha sido y es muy consciente y este gran movimiento popular hasta ahora ha alcanzado neutralizar los complots de este enemigo astuto, traicionero y nefasto. En el futuro también con la ayuda de Dios, debilitará a este enemigo".

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