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Jueves, 25 Febrero 2016 11:13

A todos los jóvenes del Occidente 14 (decadencia de la cultura occidental)+audio

A todos los jóvenes del Occidente 14  (decadencia de la cultura occidental)+audio
      IRIB- En este programa, en el estudio de otra parte de la carta del Líder de la Revolución Islámica de Irán dirigida a los jóvenes occidentales, abordamos el tema de la decadencia y desviación de la cultura del Occidente.

 

 

 

Estimados oyentes estamos a su servicio con otra parte de la carta del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei dirigida "a todos los jóvenes del Occidente".  El eje principal de esta carta es dar a conocer la raíz del terrorismo e invitar a los jóvenes a encontrar una solución a este flagelo que causa un dolor común. El Líder de la Revolución islámica de Irán, al principio de su mensaje ha escrito: "Los amargos acontecimientos ocurridos por el terrorismo ciego en Francia, otra vez, me obligan a hablar con ustedes. Para mi es lamentable que tales incidentes sean la base de un diálogo, pero la realidad es que si las cuestiones dolorosas no proporcionan motivos para pensar y encontrar soluciones, entonces se duplicarán los daños". En su carta, el ayatolá Jamenei también crítica las políticas dualistas del Occidente ante el terrorismo y se refiere al doble rasero del Occidente en varios contextos como hacia el movimiento del Despertar Islámico, su apoyo al terrorismo de estado de Israel, su alianza con partidarios regionales de terrorismo y su reciente expedición al mundo del Islam. Al respecto escribió "No se debe buscar las raíces de la violencia en otro lugar, mientras la política occidental está dominada por una doble moral, los patrocinadores del terrorismo dividen este fenómeno en bueno y malo, y  prefieren los intereses gubernamentales en lugar de los valores humanos y morales".

A continuación, en la carta del Líder se lee: "Desafortunadamente, dichas raíces han penetrado durante muchos años en las políticas culturales occidentales y han organizado un ataque blando y oculto. La mayoría de los países del mundo se sienten orgullosos de su cultura nacional, unas culturas que al florecer también han alimentado durante cientos de años a las sociedades humanas. El mundo islámico tampoco ha sido una excepción. Pero en la época contemporánea, el mundo occidental, mediante medidas desarrolladas, insiste en la homogeneización de la cultura global. Yo considero una violencia oculta y nociva, la imposición de la cultura occidental sobre otras naciones y la minimización de otras culturas independientes. La humillación de las culturas ricas así como el insulto a sus partes más respetadas, está ocurriendo mientras la cultura alternativa no tiene la capacidad de ser sustituida. Por ejemplo, dos factores de "agresión" y "laxitud moral" que desafortunadamente se han convertido en dos factores principales de la cultura occidental, han reducido su popularidad y su aceptación incluso en su lugar de origen. Ahora surge la pregunta, ¿Si nosotros no queremos aceptar una cultura viciada y violenta, entonces somos pecadores? ¿Somos culpables, si obstaculizamos la ola de la destrucción que viene hacia nuestros jóvenes, mediante diferentes tipos de productos seudoartísticos?

En el programa anterior hablamos sobre la influencia del colonialismo en la formación de extremismo en la región y también la invasión de Occidente en otras culturas y sus consecuencias nocivas.  Ahora queremos analizar por qué la el Occidente cree que su cultura y civilización es  superior y en qué medida tiene mérito la sustitución. El filósofo y  escritor estadounidense Will Durant, dice: "en la civilización, hay cuatro pilares básicos: organización política, tradiciones morales,   conocimiento y esfuerzo en el desarrollo del arte y la prudencia y previsión en los asuntos económicos". Sin embargo, una mirada  profunda a la actual situación política y económica del Occidente muestra que dos bases se han destruido y la tranquilidad que tenía ahora ya no la tiene. El año pasado, Estados Unidos y Europa fueron escenarios de varias  protestas contra la discriminación y las políticas económicas, además, las estadísticas indicaban altos niveles de deuda pública lo que hizo sonar la alarma del inicio de un colapso político y económico en el Occidente. Aparte de eso, como dijimos, la moral es uno de los pilares de cualquier civilización, por eso queremos primero ver cómo se encuentra en el Occidente.

La civilización occidental de hoy es producto de un proceso que empezó casi a finales del siglo XIV.  Este proceso terminó con el dominio de la Iglesia de la Edad Media y comenzó una nueva fase de la historia humana. Sin embargo, muchos de los componentes  de esa era tuvieron repercusiones en la nueva civilización sobre todo los radicales.  Los occidentales establecieron una iglesia que proporcionaba  enseñanzas desviadas del Cristianismo y que estaban en contraste con la naturaleza divina del hombre.

De hecho, la oposición de la Iglesia a la razón humana y la búsqueda del conocimiento, así como la depravación moral y económica, junto a las políticas opresivas de la sociedad, según los expertos, dio origen a una época oscura en la historia del Occidente. Pero la iglesia atribuyó la actitud irrazonable en nombre de la religión y, en reacción, los occidentales, aprobaron una nueva era en la que cambiaron la ubicación de  Dios y su creyente y convirtieron los valores en lo que hoy se conoce como antivalores.

Durante la nueva etapa, el Renacimiento,  se enfatizó la razón y los esfuerzos para dominar los conocimientos fueron muy exagerados. El uso de nuevas ciencias y tecnologías se desarrolló gracias a las nuevas tendencias y, poco a poco, se  comenzó a sentir la necesidad de nuevos mercados, junto con nuevas fuentes. Este requisito llevó a que los occidentales dirigieran su mirada a otros países. Sin embargo el Occidente con la misma aceleración que encontraba nueva tecnología y ciencias estaba alcanzando la cúspide de la decadencia moral y vio perder sus mismos valores pasados, por lo que en los otros países, el Occidente empezó la explotación y trasgredió todo tipo de límites morales. De hecho, durante varios siglos, la historia vergonzosa de explotación de Occidente está llena de ejemplos de enfoques pocos éticos contra otras naciones. Ahora, las cárceles de Abu Ghraib y Guantánamo, en Irak y Cuba,  respectivamente, son ejemplo innegable de la actitud de Occidente proclive a la violencia.

En Occidente, después del Renacimiento, la religión y las leyes divinas no tenían ninguna posición.  La multiplicidad de las bases morales humanas condujo al relativismo en la ética como uno de los componentes de esta nueva cultura, en la que se aceptaba que no hay ni bien absoluto ni mal absoluto. Esta teoría era el eje de toda comprensión humana y las nuevas demandas de las personas se anteponían a todos los valores morales, por lo que perdieron su posición a favor de los deseos de las personas. En este nuevo enfoque,  todo estaba centrado en el concepto del Humanismo, de tal forma que se redefinieron los valores  superiores de la excelencia y moralidad, de tal forma que no podían restringir las libertades individuales, incluida la justicia. Esta idea era muy atractiva para la gente que despreciaba la época medieval, hasta que la otra cara de la moneda comenzó a surgir, cuando el colapso de los fundamentos de la ética y los valores humanos en Occidente creó un profundo impacto. La desintegración familiar, los niños que crecen sin padre o madre, la extinción de las emociones, el incremento de la delincuencia y la violencia, lo que resulta en la el descenso de la edad del autor de crímenes, la prostitución se ha convertido en un negocio ordinario y, en particular, la expansión de unas ideas heréticas como la homosexualidad, son producto de la cultura materialista del Occidente.

Aunque la polémica propagandística del Occidente ha facilitado ocultar tales temblores en su sociedad, ahora los grandes sabios del mundo admiten abiertamente que la civilización  occidental está en declive. Por ejemplo el Dr. Alexis Carrel,  premio Nobel de Fisiológica y Medicina  del año 1912, en su libro titulado "El Hombre, ese desconocido" dice: "que la civilización contemporánea se ha constituido según los caprichos de los descubrimientos científicos, los apetitos, los espejismos, las teorías, los deseos humanos, pero ignorando la verdadera naturaleza del hombre. Las expansión del confort, los avances tecnológicos han influenciado la organización política y económica del mundo actual, provocando alteraciones no siempre positivas en el hábitat del hombre contemporáneo, porque si los triunfos de la inteligencia han proporcionado al ser humano riquezas y comodidades, los valores morales han ido rebajándose, la razón práctica muchas veces ha borrado las creencias religiosas; y si la vida moderna ha liberado al hombre de muchas constricciones, al mismo tiempo ha suprimido la disciplina, el esfuerzo, las normas éticas desviándose hacia valores falsos que adulteran el buen éxito de la vida misma. ¡Ahora bien!, para resolver positivamente la incógnita del hombre hay que restablecer la dignidad humana en la plenitud de la persona individual debilitada por la civilización moderna."

La escritora estadounidense Natalie West, como su colega Kafka, dijo que la civilización occidental tiene el olor de cadáver Esta civilización es respetuosa pero muy rápidamente ha llegado el momento de ceder terreno, agregó.  Otro erudito, Robert J. Ringer, al evidenciar la desviación de la cultura del Occidente, consideró que las raíces de la misma se encontraban en la corrupción moral. Al respecto, dijo: "en la vida del Occidente, por un lado, se ha reducido la inclinación a la religión y, por otro, en relación con esta tendencia, han aumentado las tasas de delito, crimen e inseguridad. La tasa de criminalidad es tan alta en Estados Unidos que en las grandes ciudades industriales y comerciales nadie se atreve a caminar por las calles y parques por la noche".  Oswald Spengler, Arnold Toynbee y Karl Jaspers son algunos otros científicos que tienen una teoría sobre el declive de la civilización del  Occidente.

El psicólogo y filósofo existencialista Karl Theodor Jaspers (1883 – 1969), también ha escrito una teoría sobre la caída de las civilizaciones. El objetivo de la sociedad industrializada de hoy, según Jaspers, buscan la mayor prosperidad, sin embargo esto es peligroso para la humanidad de las personas. Jaspers creía que la historia sigue un propósito y un destino que se puede encontrar en la espiritualidad.  Sin embargo, a causa del laicismo occidental, el hombre se ha alejado de este objetivo. Jaspers, apuntando a la crisis de espiritualidad en el hombre occidental, afirmó que esta crisis proviene de convertir a las personas en una "máquina herramienta".

Los signos del envejecimiento de la civilización occidental son visibles porque se mueve hacia la decadencia de la razón pues se ve su falta de entendimiento cuando usa la ciencia para destruir la humanidad. Construye armas con las que perpetra  masacres y homicidios;  eso significa el inicio del final de una civilización. Dios en la aleya 44 de sura Los rebaños:

Y cuando hubieron olvidado lo que se les había recordado, les abrimos las puertas de todo. Cuando hubieron disfrutado de lo que se les había concedido, Nos apoderamos de ellos de repente y fueron presa de la desesperación.

 

 

 

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