El pasado viernes, un avión militar Phantom F4 turco con dos pilotos a bordo cayó a 8 millas de aguas sirias en el mar Mediterráneo.
Tras la caída de la nave turca, el ministro de Exteriores mantuvo un contacto telefónico con sus homólogos de Irán, EE.UU, Rusia, Arabia Saudí, Francia e Inglaterra.
Asimismo, el sábado por la noche, Davutoglu se comunicó por teléfono con la responsable de la Política Exterior de la Unión Europa, Catherine Ashton, y el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi, para tratar la caída de avión militar en aguas de Siria.
El presidente de Turquía, Abdolah Gul, declaró que el Gobierno turco mantiene contactos con autoridades del país vecino para la búsqueda de la nave turca.
Gul agregó que las investigaciones señalan que este avión por su velocidad podría haber caído sobre el mar fuera del espacio aéreo turco “sin ninguna mala intención”.
Los informes recibidos indican que el canciller iraní en su contacto telefónico con Davutoglu pidió prudencia y tranquilidad de ambas partes para resolver este caso.







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