Este sitio Web está interrumpido. Nos cambiamos a Parstoday spanish
Domingo, 18 Octubre 2015 15:42

EEUU en la semana que pasó (18 de octubre de 2015)+audio

IRIB- Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales de este país norteamericano.

 

 

La semana pasada, el primer debate presidencial demócrata con miras a las elecciones presidenciales de 2016 se llevó a cabo en Las Vegas con la exposición de los puntos de vista de cinco precandidatos que aspiran entrar en los próximos comicios presidenciales. Sin embargo, las miradas en esta reunión y también las de la mayoría de los ciudadanos estadounidenses se fijaron en Hilary Clinton y en Bernie Sanders. De acuerdo con las encuestas, la exsecretaria del Departamento del Estado Hilary Clinton y también el senador Bernie Sanders encabezan la lista de los precandidatos demócratas para las elecciones de noviembre de 2016. Clinton es la cara popular del ala derecha y moderadora del partido demócrata y Sanders es la cara favorita del ala izquierda de este mismo partido. Ya se pueden adivinar los desafíos que tienen por delante los cinco precandidatos actuales del partido demócrata. Uno de los retos más importantes es la herencia del Gobierno de un miembro de su propio partido, es decir, Barack Obama, quien ha actuado muy débil en algunos asuntos o ha fracasado en otros asuntos. Se enumeran entre otros asuntos el desarrollo de la economía, la creación de nuevas oportunidades de empleo, la entrada en vigor de los seguros de salud barato, la facilitación de las reformas migratorias, el control de las armas en el país, la disminución de las guerras más allá de las fronteras y también el cierre de la infame cárcel de Guantánamo. Por lo cual es de esperar que los colegas del mismo partido de Obama reciban muchas críticas durante las próximas elecciones tanto por parte de los republicanos como por la opinión pública estadounidense. Esta situación, será mucho más dura para Hilary Clinton, quien había asumido durante cuatro años el importante cargo del Departamento del Estado del Gobierno de Barack Obama.

La semana pasada, el secretario de las Fuerzas Terrestres de EE.UU., John McHugh, hizo referencia a la presencia del EIIL (Daesh, por sus siglas en árabe) y a los ataques de Rusia en Siria y, manifestó que EE.UU. debe aumentar sus fuerzas terrestres. Aunque McHugh junto con el general Mark A. Milley, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Terrestres, enfatizaron en una rueda de prensa en el poderío de las fuerzas aéreas y marinas de EE.UU., no consideraron suficiente los ataques aéreos y de distancia para conseguir la victoria. El general Milley dijo al respecto que están pasando muchas cosas en el mundo que amenazan la seguridad de EE.UU. McHugh recordó, por otro lado, el avance acelerado de Daesh y la crisis de Siria como dos motivos principales para tener una fuerza terrestre poderosa. Las advertencias de las altas autoridades de las Fuerzas Terrestres de EE.UU. se han realizado en la misma línea que la de otros funcionarios de las Fuerzas Armadas y el Pentágono sobre las consecuencias de la caída del poder militar de EE.UU. a causa de reducir el presupuesto militar de este país. Las Fuerzas Armadas de EE.UU., sobre todo las Fuerzas Terrestres, están enfrentadas desde los últimos años con diferentes problemas como consecuencia de despedir el personal y el cierre de muchas bases militares. La disminución del presupuesto militar ha preocupado a muchas de las altas autoridades militares y de defensa de EE.UU., por tanto, advierten acerca de los efectos negativos que deja esta estrategia en la disposición de las fuerzas armadas de EE.UU. y en el compromiso del país norteño con sus obligaciones militares y defensivas en el mundo. Con lo cual los republicanos han aumentado 38 mil millones de dólares en el proyecto de ley de defensa en 2016, así, el presupuesto defensivo sube a 612 mil millones de dólares. No obstante, hay que recordar que el aumento de los gastos militares, en particular después del atentado del 11-S de 2001 y la invasión de EE.UU. contra Afganistán e Irak, son entre otros los motivos fundamentales del creciente déficit del prepuesto de este país durante los últimos años.

La semana pasada, el secretario de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, criticó enérgicamente a Rusia en un discurso pronunciado en la Asociación del Ejército estadounidense, y lo calificó como un reto fundamental para la seguridad de Europa. Carter expresó sus duras críticas en la misma línea que las posturas hostiles de los altos funcionarios de Washington contra Moscú y, en efecto, se trata de intensificar una guerra psíquica contra Rusia. En agosto de 2015, Carter expresó que Rusia actúa en muchos aspectos como un enemigo de EE.UU. Si bien Rusia y EE.UU., después de que Vladimir Putin ocupara el cargo en la presidencia de Rusia en 2000, tuvieron varias discrepancias, como por ejemplo el desarrollo de la OTAN hacia el Este y también por el establecimiento del sistema de escudo de defensa misilística en Europa, éstos fueron algunos de los desacuerdos. Por otro lado, la crisis de Ucrania fue una causa más para que se enfríen las relaciones entre EE.UU. y Rusia y, cayera a su más bajo nivel después de la guerra fría. Durante el año y medio pasado, EE.UU. ha llevado a cabo, en forma indiscriminada y en el marco de la OTAN, diferentes clases de maniobras militares, así como también, ha instalado las fuerzas militares y diferentes tipos de equipamientos en cercanías de las fronteras occidentales de Rusia, esto es, en los países de la cuenca Báltica y en algunos países de Europa Oriental como Polonia. Entretanto, Washington siempre ha tomado una postura hostil frente Moscú, además, continuamente habla de las amenazas serias de Rusia contra EE.UU. y sus aliados europeos. Por otro lado, la operación militar rusa en Siria se opone con la estrategia de Washington al respecto. Todo esto, ha acrecentado las tensiones y desacuerdos entre ambos países. De esta manera, la postura y las medidas hostiles de EE.UU., y también la puesta en marcha de una amplia guerra propagandística para perjudicar la imagen de Rusia a nivel regional e internacional ha multiplicado el pesimismo y la tensión entre los dos países.

Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.

Medios

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Enlaces