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Miércoles, 30 Diciembre 2015 08:51

EEUU en la semana que pasó +audio

       IRIB- Saludos a todos los estimados oyentes. Estamos con Uds. con un programa más de la serie Estados Unidos en la semana que pasó y, al igual que en los programas anteriores, revisaremos los importantes cambios políticos, económicos y sociales del país norteamericano.

 

 

El viernes pasado, el Congreso de EE.UU. eliminó el veto a la exportación de petróleo de este país. El Congreso estadounidense en el proyecto del año fiscal de 2016 indicó que ninguna de las autoridades del Gobierno Federal puede limitar la exportación del crudo de este país. Al entrar en el vigor este proyecto, prácticamente, EE.UU. volverá después de 40 años al mercado de la exportación del petróleo en el mundo. En la mitad de la década del año 1970 y después de que los países árabes llevaran a cabo el embargo del petróleo contra el régimen sionista y sus aliados, EE.UU. entre otros, cuadriplicó el precio del petróleo. Con lo cual el Gobierno de aquel entonces de EE.UU. prohibió la exportación del crudo con el fin de reducir los probables daños debido a la subida del precio mundial del crudo. Con aquella decisión, el Gobierno estadounidense comenzó a ahorrar el petróleo, de manera que, ahora los recursos estratégicos del petróleo de este país se estiman en casi 500 millones de barriles. El regreso de EE.UU. a los mercados de exportación del petróleo ha sido el resultado del cabildeo y la presión de las empresas petrolíferas y sus patrones políticos en el Congreso de este país. Durante unas décadas, las empresas citadas han discutido con el Gobierno de EE.UU. para conseguir el permiso de exportar el crudo. Según los defensores de la exportación del petróleo de EE.UU., exportar el petróleo producido dentro del país, hace que caiga el precio del crudo y, en consecuencia, los ciudadanos estadounidenses podrían aprovechar los beneficios de la caída de los gastos de la energía. Además, este grupo alega que con esta decisión, disminuirá tanto la vulnerabilidad de EE.UU. ante las variaciones del precio del crudo a nivel mundial como la dependencia de este país de los países de OPEP y de los que no son de OPEP. Lo curioso es que el Congreso de EE.UU. ha eliminado el veto a la exportación del crudo después de 40 años, justo cuando hace dos semanas Washington asumió el compromiso en la Cumbre del Cambio Climático con sede en Paris en dar pasos en la línea de un mundo sin carbón. Ahora, los activistas del medio ambiente están preocupados de que con la última decisión del Congreso estadounidense, este país genere más que nunca las emisiones de los combustibles fósiles en la atmósfera.

La semana pasada, el proyecto de ley de la Cámara Baja de EE.UU. según el cual se cambiarían las normas para los viajes sin el visado a este país provocó graves descontentos de los europeos. Los embajadores de los países integrantes en la Unión Europea (UE) en Washington protestaron contra este proyecto de ley a través de una carta abierta comunicada y dirigida a los altos funcionarios estadounidenses. 29 embajadores europeos declararon que el proyecto citado que va en contra 13 millones de ciudadanos europeos que viajan anualmente a EE.UU. no solo no será constructivo, sino que también podría conllevar las medidas legales de represalias. El proyecto de ley aprobado la semana pasada en la Cámara de Representantes de EE.UU. trata de que los ciudadanos de 38 países amigos de EE.UU. que hayan viajado desde el año 2011 a cuatro países, tales como Irán, Irak, Siria y Sudán, necesitarán el visado para entrar en el territorio estadounidense. En el caso de que el proyecto de ley entre en vigor, cientos de miles de los ciudadanos de 38 países, es decir casi todos los países de la (UE), deberían pedir el visado para viajar a EE.UU. Los países europeos evalúan tales normas contra el espíritu de igualdad de los ciudadanos y las consideran como un acto discriminatorio que podría dejar efectos negativos en las relaciones bilaterales de dos lados del océano Atlántico. El proyecto de ley del Congreso estadounidense es con efecto retroactivo y castiga a las personas desinformadas sobre las limitaciones que tienen cuando alguna de ellas haya viajado a uno de estos cuatro países. El proyecto citado del Congreso de EE.UU. se ha enfrentado con las reacciones internacionales puesto que afectará la vida personal y profesional de millones de personas en 38 países, los cuales han firmado las normas que permiten los viajes sin el visado a EE.UU. ahora, los europeos están intentando a través del cabildeo en los altos niveles políticos en EE.UU., impedir la legalización de tal proyecto discriminatorio.

La semana pasada, el último debate de los precandidatos republicanos a las presidenciales de EE.UU. antes de las elecciones internas que define el candidato para los próximas elecciones presidenciales ha sido eclipsado por el terrorismo y la islamofobia.  Casi la mayoría de los participantes en este debate criticó las declaraciones islamófobas de Donald Trump. De momento, en la fila numerosa de los precandidatos republicanos que aspiran ocupar la silla de la presidencia de EE.UU. se observan muchos desacuerdos sobre cómo establecer la seguridad y luchar contra el terrorismo. Un grupo de ellos tales como Donald Trump, Ben Carson y también Ted Cruz insisten en tomar duras medidas de seguridad y con la participación dinámica de EE.UU. en la lucha contra el grupo terrorista del EIIL (Daesh, por sus siglas en árabe). Mientras que otro grupo, Rand Paul, Jeb Bush, Cris Cristi o Marco Rubio entre otros, intentan presentar una imagen más moderada. Por otro lado, ya se ha hecho difícil para los votantes estadounidenses, sobre todo para los votantes republicanos, decidir entre la seguridad y las libertades sociales. Especialmente, después de los atentados terroristas perpetrados en Paris y San Bernardino, los votantes creen que el riesgo de los atentados terroristas y el crecimiento del radicalismo del tipo Daesh van muy en serio y, exigen que el Gobierno de EE.UU. recurra a cualquier medida posible para establecer la seguridad. Participar en las guerras más allá de sus fronteras, fortificar los programas de espionaje, violar el espacio privado de los ciudadanos y tomar duras medidas migratorias se han presentado entre las medidas centrales de los candidatos. En cambio, otro grupo de los ciudadanos estadounidenses hacen hincapié en que la sociedad no debe rendirse ante el terror y no se debe sacrificar la libertad ni los derechos civiles para establecer la seguridad. Para este grupo, las guerras inútiles, el espionaje, llevar a cabo las torturas y violar el espacio privado de las personas allanan el terreno para los comportamientos radicales. Entretanto, ya no ha quedado mucho tiempo para la presentación final de los candidatos del partido republicano que representarán a su partido en las elecciones presidenciales del año 2016. Sin embargo, hasta ese momento tampoco se puede saber finalmente cuál método elegirá el Partido Republicano para enfrentarse con las amenazas terroristas y de seguridad nacional.

Estimados oyentes, hemos terminado el programa de hoy y nos despedimos de todos Uds. hasta la próxima semana.

 

 

 

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