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Jueves, 11 Febrero 2016 08:14

Derechos Humanos Islámicos 12+audio

Derechos Humanos Islámicos 12+audio
      IRIB- En este programa les familiarizaremos con cada uno de los derechos especiales del pensamiento islámico basados en las aleyas coránicas.

 

 

Queridos compañeros en los programas anteriores dijimos que, según las enseñanzas islámicas, el derecho de legalizar los derechos humanos corresponde solo a Dios. Dios, todopoderoso, a través de sus Enviados y la inspiración de la Escritura celestial ha determinado estas normas para las personas. Desde el primer día que fue creado el ser humano, Dios ha puesto libros celestiales para orientar al hombre. En estos libros se muestra de donde ha venido a donde va y cómo tiene que emprender el camino correcto hacia Dios.

El Corán, que la última y más completa escritura celestial, de hecho, es un depósito de la confianza que Dios ha puesto entre los hombres para que actuando según sus enseñanzas, la creación encuentre su significado y la interprete. Dios ha prometido a sus creyentes que si siguen las enseñanzas de esta Escritura, serán superior a todo lo que hay en la tierra y los cielos, pero si las abandonan otras creaturas serán superiores. En el sagrado Corán en la aleya 72 de sura La coalición se lee:

Propusimos el depósito a los cielos, a la tierra y a las montañas, pero se negaron a hacerse cargo de él, tuvieron miedo. El hombre, en cambio, se hizo cargo. Es, ciertamente, muy impío, muy ignorante.

El sagrado Corán divide la familia mundial en tres partes. Los tres miembros de esta familia son musulmanes, devotos no musulmanes y ateos. La familia mundial tiene estos tres miembros y el sagrado Corán tiene un mensaje especial para ellos y también considera que tienen derechos especiales. En la era de la Designación del Profeta, Dios ha puesto dos principios, que con ellos se pueden gestionar los asuntos de la familia mundial. El primero principio se encuentra en la aleya 64 de la sura La familia de Imran que dice:

Di: «¡Gente de la Escritura !Convengamos en una fórmula aceptable a nosotros y a vosotros, según la cual no serviremos sino a Alá, no Le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como Señor fuera de Alá». Y, si vuelven la espalda, decid: «¡Sed testigos de nuestra sumisión!»

Una parte de dicha aleya es el principio común entre todos devotos y otra parte es el principio común entre todos los seres humanos. Aunque la apariencia de las aleyas, son concernientes a los hombres que no adoran a nadie salvo a Dios, pero todos los hombres, incluidos, los ateos no toman a nadie entre ellos como Dios, sino invitan a todos humanos incluye los impíos y no eligen entre sí a una persona como su gobernante.

En el segundo principio del Corán, en la sura La examinada aleya 8, se ordena a los musulmanes:

Alá no os prohíbe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares. Alá ama a los que son equitativos.

Principalmente la orden fundamental del Islam radica en que los musulmanes tienen que respetar a la familia mundial y no aceptar a las personas que les presionan política y socialmente. Sin embargo, en el terreno del comportamiento político, los musulmanes también han entendido que jamás deben romper sus promesas mientras el otro lado siga leales a lo pactado. Dios en la aleya 7 de la sura El arrepentimiento sobre este tema, dice:
¿Cómo podrán los asociadores concertar una alianza con Alá y con Su Enviado, a no ser aquéllos con quienes concertasteis una alianza junto a la Mezquita Sagrada? Mientras cumplan con vosotros, cumplid con ellos. Alá ama a quienes Les temen.

Asimismo, el sagrado Corán en la aleya 83 de la sura la Vaca dice:

Y cuando concertamos un pacto con los hijos de Israel: «¡No sirváis sino a Alá! ¡Sed buenos con vuestros padres y parientes, con los huérfanos y pobres, hablad bien a todos, haced la azalá dad el azaque!» Luego, os desviasteis, exceptuados unos pocos, y os alejasteis.

Entre otras aleyas que invitan a los musulmanes a respetar los derechos de la familia global es la orden completa y valiosa que ha sido mencionada por tres profetas y tres veces en el sagrado Corán en las aleyas 85 de sura Los lugares elevados se lee:

Y a los madianitas su hermano Suayb. Dijo: « ¡Pueblo! ¡Servid a Alá! No tenéis a ningún otro dios que a Él. Os ha venido, de vuestro Señor, una prueba. ¡Dad la medida y el peso justos, no defraudéis a los hombres en sus bienes! ¡No corrompáis en la tierra después de reformada! Eso es mejor para vosotros, si es que sois creyentes.

En la aleya 85 de la sura Hud se lee:

Y, ¡pueblo!, ¡dad la medida y el peso equitativos! ¡No defraudéis a los demás en sus bienes! ¡No obréis mal en la tierra corrompiendo!

En la aleya 183 de la sura Los poetas se lee:

¡No dañéis a nadie en sus cosas y no obréis mal en la tierra corrompiendo!

Estas recomendaciones desde el tiempo de Suayb han existido y desde aquel entonces y hasta ahora siempre han sido planteadas por las religiones divinas. Obviamente Suayb había aprendido esto de la escuela de Ibrahim. Estos mensajes fundamentales pertenecen a todas las escuelas divinas. Estas aleyas abarcan todas las dimensiones de la vida del pueblo de cualquier rito y raza.
Por ejemplo, cuando un musulmán y un ateo se enfrentan a una corte, el juez tiene la obligación de defender la justicia sin hacer distinciones entre ellos.
Así en la aleya 85 de la sura Las Mujeres se lee:

Quien intercede de buena manera tendrá su parte y quien intercede de mala manera recibirá otro tanto. Alá vela por todo.

Estimados oyentes hasta aquí sabemos que la religión del Islam tiene mensajes humanitarios y filantrópicos para todos. El ser humano, como un creyente de Señor es superior por su razón, voluntad y responsabilidad. Por eso, Dios envió a los Profetas para ayudar a los hombres y guiarlo en los terrenos invisibles y los asuntos después de la muerte, y cada cosa que el hombre necesita en el camino de su vida desde este mundo hasta el otro mundo. Además, Dios ha puesto los libros celestiales ante sus creyentes para orientarlos. El Corán que es la más completa y última Escritura celestial incluye mensajes humanitarios y filantrópicos para todos hombres y no solo para los musulmanes.

En nuestra era, todos los seres humanos tienen acceso los ritos divinos. Además está claro que en estos días los musulmanes tienen mucha capacidad para realizan todos los ritos islámicos en todo el mundo. Así que hoy el deber de todo musulmán es marchar en una dirección para realizar estos ritos. El punto importante es que los musulmanes no tienen derecho de imponer la ley islámica en su batalla con otros seres humanos. Una forma de lograr este objetivo es prohibir el mal y hacer el bien, mientras algunos extremistas exigen la aplicación de la ley islámica. Así, el Corán introduce para los musulmanes la aleya 41 de sura Hajj que dice:

A quienes, si les diéramos poderío en la tierra, harían la azalá, darían el azaque, ordenarían lo que está bien y prohibirían lo que está mal. El fin de todo es Alá...

El otro punto es que el Islam ha insistido mucho en mantener los asuntos internacionales y respetarlos El resultado es que el Islam, aunque respeta a todos los miembros de la familia mundial, sus seguidores se han visto obligados a utilizar todos sus posibilidades para convocar a la familia mundial a seguir la justicia que se anuncia en el Islam.

 

 

 

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