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Jueves, 24 Diciembre 2015 12:38

The Study Quran o como adentrarse en el Corán de una manera accesible

The Study Quran o como adentrarse en el Corán de una manera accesible
The Study Quran (2015)

 

 

THE STUDY QURAN: New translation and commentary. Eds. Seyyed Hossein Nasr, C. K. Dagli, M. S. Dakaki, J. L. B. Lumbard, M. Rustom. HarperCollins, Nueva York, 2015. LIX + 1996 pp. ISBN 978-006112586. 66.95€

Una de las mejores noticias de este año 2015 para musulmanes e islamólogos ha sido la impresionante edición del Corán que Seyyed Hossein Nasr ha dirigido para la editorial norteamericana Harper Collins tras nueve años de trabajo. Cierto es que la edición venía precedida por críticas muy positivas de pesos pesados de la islamología contemporánea como Peter Adamson, Karen Amstrong, Jonathan Brown o shaykh Hamza Yusf. A pesar de que en inglés —la lengua koiné del siglo XX— ya había numerosas traducciones, ésta que reseñamos no puede dejar de llamar nuestra atención por el rigor con que está preparada la edición en general, además de una cuidadísima traducción, unos enriquecidos comentarios y quince ensayos —de primeras figuras del Islam angloparlante contemporáneo— que componen el libro. Pero lo más significativo, y a la vez lo más interesante para cualquier persona interesada en el Corán, es que esta edición esta concebida como herramienta de estudio más que la de una traducción literaria.

La llamada "perspectiva de estudio" es un concepto de sobra conocido en el ámbito anglosajón-protestante. Al tener que estudiar y trabajar sobre la Biblia —más allá de la doctrina teológica con la que han realizado la hermenéutica los católicos— los protestantes elaboraron ediciones de estudio que estaban diseñadas no solo como traducciones de textos sagrados, sino que además se las dotó de un interesante aparato crítico (introducción a los capítulos, notas al pie, concordancia, contextos) y de otros recursos (mapas, ensayos, variantes, etc.) para estudiar en profundidad el mensaje bíblico. Esto hace que el lector sea mucho más autónomo y que su "esfuerzo" por el estudio sea más inmersivo dentro de la realidad del texto. Un buen ejemplo es la Biblia de estudio editada por HarperCollins editada por Harold W. Attridge.

Que sepamos ningún autor, o equipo editorial, había llevado a cabo algo similar con el Corán. Las dificultades del texto coránico (su oralidad y performatividad) hacen que no sea una tarea fácil, máxime cuando están detrás diferentes fuentes de financiación con intereses ideológicos propios. La idea de construir un Corán para el creyente pero también para el erudito era un reto que esta edición solventan de forma magnífica. En este sentido Nasr y su equipo han logrado un trabajo de primer nivel, pues han conseguido evadir los riesgos de las ideologías para trascender con un texto que tiene mayores implicaciones para millones de personas. Los musulmanes se merecían una versión fiel a la tradición pero con el rigor académico de un equipo de musulmanes serios y alejados de la propaganda.

Seyyed Hossein Nasr señala en su introducción (p. xlvi) que el Corán es un texto sagrado, y en ningún caso un manual teológico, histórico o filosófico; un texto para ser recitado que de hecho es recitado constantemente por millones de musulmanes. También advierte (p. xlvii) de la imposibilidad de lograr una traducción auténtica del texto en inglés —o en cualquier otra lengua— debido a la enorme complejidad del texto como del meta-texto, aunque Nasr propone de islamizar el inglés para que empapado de este espíritu ocurra un caso parecido al bengalí o al urdu, es decir, el lenguaje logre empaparse de ese meta-texto del Corán. Para Nasr este es una de los triunfos de esta edición que el lector con una cultura media disfrute del texto en un inglés islamizado, sea musulmán o no.

Para lograr esto ha contado con un equipo muy solvente de editores, traductores y comentaristas del texto: Caner K. Degley (College of Holy Cross) que se ha ocupado de la traducción y comentarios de las suras 2-3, 8-9 y 21-28. Maria Massi Dakake (George Mason University) se ha ocupado de las suras 4-7, 10-12 y 14-21. Joseph E. B. Lumbard (American University of Sharjah) ha sido el traductor principal encargándose de las suras 1 y 29-114 con su correspondiente comentario. Y por último, Muhammad Rustom (Carleton University) ha trabajado las suras 10-15 y 20. La traducción es en líneas generales muy solvente, en un inglés muy claro y accesible para todos los públicos. La idea de islamizar el inglés funciona muy bien —recordemos que en castellano intentó algo parecido Muhammad Abderrahman Maanan con un soberbio resultado aunque dejándola incompleta— y se logra captar, especialmente, el sentido del meta-texto coránico. Nasr advierte (p. xliii) que han consultado las traducciones clásicas (Yusuf 'Ali, Pitckthall, Asad, Abdul-Haleem) pero que se trata de un enfoque nuevo, partiendo del texto árabe y primado cierta literalidad en el estilo. Evidentemente esta traducción se complementa con un aparato crítico digno de esta edición. Para elaborar los comentarios se han usado cuarenta y un tafsīres distintos de la tradición clásica como el de al-Rāzī, Suyuti, Jalālayn, Ibn Kathīr, Ibn 'Arabī, Ibn 'Attiyah, al-Qurtubī u otros más moderno como el de Burusāwi, Ibn 'Ajība o al-Shawkāni. A la erudición clásica se le unen comentarios adaptados para el musulmán del siglo XXI. Además éstos se aderezan con citas de los dichos del Profeta (ḥadīth), de biografía profética (sīra) o de historia para contextualizar el texto. Al fin y al cabo, como un director de orquesta, Nasr supervisa el impecable estilo y la elegancia que siempre han marcado su obra, máxime con una obra tan delicada como el Corán.

Este trabajo se complementa con quince ensayos de gran nivel sobre el contenido coránico, que enriquecen al lector y lo introducen en los mundos derivados de este importante texto. Algunos de los citados son sobre la traducción del Corán (Joseph Lumbard), sobre el árabe coránico (Muhammad Abdel-Haleem), sobre los comentarios (Walid Saleh), sobre la lectura científica del Corán (Muzaffer Iqbal), sobre los aspectos legales (Mustafa Muhammad al-Tayyib), sobre el Corán y el sufismo (William C. Chittick), sobre el arte (Jean-Louis Michon), sobre la ética y los derechos humanos en el Corán (Maria Massi Dakake) o la muerte y la escatología coránica (shaykh Hamza Yusuf). Además posee tres extraordinarios apéndices el primero dedicado a las citas y referencias al ḥadīth en esta edición, el segundo que es una interesante cronología y un tercero dedicado a la biografía de los comentaristas. El volumen se completa con un índice analítico y mapas.

Ciertamente estamos ante una obra de referencia fundamental para todos los angloparlantes y para los que no siéndolo pueden acercarse al inglés sin mayores problemas. Esta edición era realmente necesaria en un tiempo en el que el Corán es manipulado una y otra vez. No podemos decir que sea una edición definitiva pues ninguna lo es y menos en un texto intraducible como es el Corán pero si puede alimentar los deseos hermenéuticos de muchas personas y ayudarlas a introducirse, al resguardo de la tradición pero con una enorme actualidad, en el impresionante océano del Corán.

Ejemplo de la edición en GoogleBooks.

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