Este sitio Web está interrumpido. Nos cambiamos a Parstoday spanish
Viernes, 22 Enero 2016 07:07

Derechos Humanos Islámicos 9+audio

Derechos Humanos Islámicos  9+audio
    IRIB- En este programa se estudian las características de los derechos humanos.

 

 

Estimados oyentes, en el programa anterior dijimos que todas las personas tienen derechos y la ley está obligada a preservar y procurar el beneficio de los mismos para todos los ciudadanos. También indicamos que derecho es una orden estable e invariable. Por lo tanto, la fuente del derecho también ha de ser estable y permanente. Las escuelas divinas consideran a Dios como la fuente de los derechos humanos. Porque Dios es justo. Dios, misericordioso, ha presentado su religión a la gente a través de sus Enviados, por tanto, todas sus órdenes divinas son justas e inmutables.

La verdadera religión abarca las líneas generales de la vida y de la infraestructura para la vida humana, independientemente de las diferencias de tiempo y lugar. Estas líneas generales jamás se determinan a través de un acuerdo. Porque se basan en la relación especial del hombre con el mundo. El ser humano tiene una relación noble con el mundo y sus bases fundamentales no han cambiado con las diferencias de tiempo y lugar. Los derechos humanos se basan en esta misma relación y no sobre la base de un contrato establecido por el hombre mismo, por lo tanto, lo que se considera como derechos humanos son las órdenes divinas y no los contratos que en tiempos diferentes o lugares distintos están sujetos a cambios.
Los derechos humanos corresponden a todos los pueblos del mundo con un mismo noble mensaje. Por eso, tal ley no puede derivar de varias fuentes. Según las escuelas islámicas, la fuente de los derechos humanos debe ser común para todas las personas. Porque —como dijimos—el derecho es una orden estable y es obvio que la fuente del derecho también tiene que ser estable. Cuando una fuente es la base de los derechos humanos debe asegurar los derechos de todas las personas, independientemente de sus diferencias como, costumbres, raza, color, sexo etc... en caso contrario las leyes formuladas sobre derechos humanos no garantizan los ideales y las necesidades de todos los seres humanos sino solo responde a las necesidades del grupo que crea tal fuente especial.

En general, las normas internas de los países se rigen sobre la base una única ley que se denomina constitución. Para definir los derechos humanos también necesitamos de una ley constitucional que determine la forma y las líneas totales para redactar las normas. Ahora, la cuestión que surge es ¿cuál es aquella fuente común y mundial que atienda a todos las personas en cualquier tiempo? Si recordamos, en un programa anterior hablamos sobre la fuente de los derechos desde el punto de vista de los filósofos del Occidente y dijimos que algunos filósofos y pensadores aludían a la naturaleza humana, algunos a la razón y otros a la voluntad, también un grupo a las costumbres como la fuente de las normas de los derechos humanos. Ahora estudiaremos los problemas de estas ideas.

Algunos pensadores occidentales creen que la costumbre puede determinar los derechos humanos. En respuesta a esta idea hay que decir que la gente en cada punto del planeta tiene sus propias culturas y costumbres especiales. Las particularidades climáticas y geográficas no solo influyen en las costumbres sino también en las ideas y creencias. Por ejemplo, la gente que vive en regiones frías, no tiene el mismo enfoque sobre las normas legales que la que reside en zonas tropicales. Por lo tanto, en el tiempo y área geográfica algunas costumbres varian en relación con otros puntos. Así que las costumbres no pueden considerarse una buena fuente para determinar las líneas generales de los derechos humanos para todas las personas. No obstante hay que reconocer que las características específicas de cada nación y las costumbres y prácticas tienen un impacto significativo en cómo hacer cumplir la ley, pero no es eficaz en la formulación e interpretación del derecho común.

Hasta aquí hemos dicho que los derechos humanos necesitan de una fuente común. Ahora hay que preguntarse si el hombre puede reconocer esta fuente común y, según esta, determinar los derechos humanos. Nadie puede discutir un tema sin conocer el asunto. Hablar sobre derechos humanos sin conocer a los distintos grupos humanos no es posible. Hasta la fecha ningún psicólogo o antropólogo ha podido afirmar que reconoce totalmente al hombre en toda su dimensión. Entonces, ¿cómo las personas que no tienen un conocimiento completo de sí mismas y menos de otros seres humanos pueden reclamar la definición de unos derechos humanos comunes?

Es importante saber que las personas no son unidas y armoniosas unas a otras por naturaleza. Lo que provoca el intercambio, la coordinación y la cooperación entre los seres humanos son los medios materiales. Medios materiales que causan la cooperación y la armonía entre los seres humanos y también las diferencias. Los hombres cada vez que se pegan más a las cosas mundanas tienen más diferencias y mientras dejan las pertenencias materiales se acercan más a la unidad. El hombre se libera cuando acepta la revelación de la pluralidad material. Por lo tanto el hombre con sus diferencias y absorbido por los asuntos materiales, no tiene la capacidad de comprender y arreglar unos erechos únicos y comunes para las personas.

Otro punto es que no es posible conocer una fuente común de derechos humanos sin el conocimiento del mundo. El ser humano ha recorrido un largo pasado y por delante tiene un futuro misterioso e incierto. Quien quiere aprobar una sentencia para los hombres tiene que conocer bien el pasado y el futuro del mundo y del ser humano y saber que entre ambos existe una estrecha relación. El hombre no es un creyente que puede vivir solo y sin vínculos con otros componentes del universo. Al explicar la necesidad de determinar los principios de los derechos humanos, ese conocimiento definitivamente es necesario.

Otro asunto que prueba la incapacidad de los seres humanos en el conocimiento y determinación de las fuentes de derechos humanos, es que el hombre, en general, destaca por sus necesidades y no puede definir fácilmente la diferencia entre las necesidades verdaderas y falsas. Los pacientes tras una cirugía dicien sentir sed, pero el médico sabe que esta es una falso necesidad. En el asunto concerniente a los derechos humanos muchas necesidades de la comunidad son de este mismo modo. Entonces, el conocimiento del ser humano en todos sus aspectos, es propio de un experto que sabe cuál necesidad es verdadera y cuál es falsa.

¿Por qué en el sistema actual cualquiera que sea la legislación que adopte la mayoría, es rechazado? De acuerdo con las religiones divinas, la solución no ha sido sabia ni justa. Proveer las aspiraciones de incontables grupos de personas no es posible, debido a que un grupo de personas se oponen a la ley por la falta de conocimientos y no estar involucradas en la toma de decisiones acerca de la ley. Por otro lado, las generaciones futuras deben tener el mismo cuerpo legal que en su día sin ellos fue establecido por las generaciones anteriores?

En respuesta a esta pregunta se puede argumentar que tal situación requiere de una necesidad social. Al mismo tiempo, no se puede cumplir con la opinión de todos. Pero la respuesta definitiva es que el problema radica en que la legislación surge de una decisión equivocada y una base no divina, por tanto, no puede solucionar el problema sin cambiar la base.Cuando una persona desea establecer los derechos humanos, es evidente que debe dominar el criterio de bien y de mal. En este caso, todo lo que a su juicio es consistente con los deseos y aspiraciones, lo adoptará y dispensará todo contrario, sin tener en cuenta los intereses de las otras criaturas del universo.

La razón e idea de los pensadores y sabios también por sí solo no puede redactar las normas de los derechos humanos. Hay que saber que la base propuesta por los sabios y pensadores sobre cualquier asunto no es definitiva. Uno de los asuntos en los que los conocimientos de los sabios no son suficientes es el concerniente a la visión del mundo, que es estudiado por una rama de la filosofía que explora los pensamientos y las interpretaciones respecto el mundo y su existencia. Para ellos, los derechos humanos son una cuestión de fe en el mundo. Así los científicos y pensadores son sensatos al pensar que solo con sus opiniones pueden determinar las fuentes de los derechos humanos. En el Corán en la aleya 130 de la sura la Vaca dice:

¿Quién sino el necio de espíritu puede sentir aversión a la religión de Abraham?

Desde el punto de vista islámico, la razón es una bendición de Dios. Así que el sagrado Corán indica que los que se alejan de la religión de Abraham, son imprudentes. Por tanto, la razón si significa ciencia pero no si no está acorde con los ritos divinos es imprudencia.

De todas estas discusiones se puede concluir que la legislación del hombre se enfrenta con muchos problemas. Tales mismos problemas son los motivos firmes para decir que las personas no pueden determinar las normas de los derechos humanos.

Queridos compañeros por la falta del tiempo acabamos el programa de hoy, pero antes le anunciamos que en el próximo programa abordaremos los motivos que corroboran que la ley sobre derechos humanos solo debe basarse en Dios. En este caso se pueden definir normas y leyes estables y firmes que sirvan para el ser humano desde el principio de creación hasta el fin del mundo.

 

 

 

Medios

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar