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Lunes, 21 Diciembre 2015 06:27

Un rayo de la luz de orientación del Imam Hasan Asqari (la paz sea con él) (especial con motivo de su martirio)

Un rayo de la luz de orientación del Imam Hasan Asqari (la paz sea con él) (especial con motivo de su martirio)
      IRIB- En este programa recordamos algunos fragmentos de la vida del Imam Hasan Asqari (P).

 

 

Todavía no había salido el sol del día 8 de Rabi-ol-Awal, cuando se apagó la luz brillante del undécimo líder celestial, el Imam Hasan Asqari. En el año 260 de la hégira lunar, un día como hoy, el mundo del Islam se vistió de luto por la pérdida del Imam Hasan Asqari. Hoy, en el aniversario del martirio de aquel Imam, saludamos al Profeta del Islam y su familia, damos el pésame a todos ustedes estimados oyentes y les invitamos escuchar unas pautas de su vida.

La vida de los Imames y la familia del profeta del Islam es un conjunto de principios de sabiduría y enseñanzas científicas y prácticas que sirven de ejemplos a las personas y la comunidad. Pero aquellos sublimes, debido a la soberanía de sistemas dictatoriales y crueles y la existencia de muchas limitaciones, tuvieron que superar las condiciones más difíciles. Estas limitaciones llegaron a su cima durante las eras del Imam Yavad, el Imam Hadi y especialmente del Imam Hasan Asqari (la paz sea con ellos). De modo que los gobernadores abasíes obligaron al Imam Hadi y a su hijo el Imam Hasan Asqari, que aquel entonces tenía cuatro años de edad, a abandonar la ciudad de su abuelo, Medina, y viajar rumbo a Bagdad, centro del califato de los abasíes. Después del martirio, su hijo el Imam Hasan Asqari asumió la responsabilidad del Imamato y, durante seis años a pesar de las duras condiciones, pudo llevar a sus seguidores algunos consejos científicos y sus puntos de vista sobre diversos asuntos políticos y sociales. A pesar de todas las trabas y las limitaciones impuestas por los califas abasíes, la popularidad del Imam Hasan Asqari aumentaba cada día entre el pueblo, ya que la luz del Profeta y su familia siempre está encendida y la llama de la justicia nunca se extingue.

El Imamato del Imam Hasan Asqari coincidió con un periodo muy peligroso del gobierno abasí. La incapacidad de los califas, el conflicto entre grupos tribales, el aumento del descontento público, los levantamientos incesantes y la extensión de creencias erróneas se consideran factores principales que azuzaron las inquietudes políticas y sociales de aquella era. Los califas explotaban al pueblo y a su costa construían gloriosos palacios mientras desatendían la pobreza de la gente. No obstante, el pueblo sabía que el que iba a salvar al mundo de la tiranía era el hijo de Imam Hasan Asqari. Un salvador de la humanidad que con su levantamiento desmantelará la crueldad y la tiranía. Estas noticias llegaron a los abasíes y les causaron preocupaciones a tal punto que el Imam Hasan Asqari fue obligado, debido un programa determinado, a presentarse algunos días marcados en la sede del gobierno abasí. Sin embargo, a pesar de todos los amplios esfuerzos de las autoridades abasíes, por voluntad de Dios, nació el hijo de Imam Hasan Asqari.

Aunque el gobierno abasí era enemigo del Imam Hasan Asqari, uno de los ministros llamado Ahmad ibne Jaghan dio testimonio de las virtudes y la dignidad del Imam Hasan Asqari. Al respecto dijo: "En Samerra no he visto a nadie como Hasan ibne Ali. En dignidad, piedad y generosidad no encontré a nadie como él, aunque es joven los hijos de Hashem lo aceptan como un adulto. Él disfruta de un lugar tal elevado que todos le adoran tanto amigos como enemigos.

Los seguidores del Profeta, incluido el Imam Hassan Askari (p), en los problemas deben ser firmes y seguir las órdenes correctas, acercase a su Señor y confiar en Él. La adoración y el amor a Dios existen en la naturaleza de los seres humanos y esta atracción interna es capaz de ayudarlos a salvar cualquier dificultad. Los hombres piadosos con sus oraciones se han protegido de las dependencias internas y externas y han alcanzado la cima de las perfecciones morales.

El profeta del Islam y su familia están a la cabeza de estos hombres. Ellos, con humildad ante el eterno poder divino, lograron altos grados espirituales que les ayudaron a enfrentar a los ateos, los símbolos materiales y líderes tiranos y opresores. En la pauta del Imam Hasan Asqari se lee: "Cuando él estuvo en prisión, todo el tiempo se la pasaba adorando y recordando a su Señor de modo que este comportamiento influyó en el agente encargado de torturarlo. Un grupo de funcionarios del califa fue a ver al torturador del Imam Hasan Asqari, era un hombre llamado Saleh ibne Vasif y le preguntó: Usted lo tortura sin piedad y él no siente ninguna incomodidad! Saleh ibne Vasif, en respuesta, dijo: ¿qué hago? He elegido a dos de mis agentes más fuertes pero ellos, por su contacto con él, no sólo no lo ven como un prisionero, sino que en el culto y en la oración han llegado a una alta posición. Luego ordenó que les presentaran a los agentes del califa y les preguntó por qué no se comportaban con el Imam de la misma manera que con los demás. Ellos declararon: "¿Qué podemos decir sobre un hombre que se pasa toda la mañana en ayuno y su noche en oración? Él no hace nada malo, solo se dedica a hablar con su Señor y rezar. Cuando lo vemos, su grandeza y dignidad abarca toda nuestra existencia".

El Imam Hasan Asqari (p), en un hadiz referido a los grados de los que rezan, dijo: "Cuando el hombre va hacia el lugar de la oración, Dios dice a sus ángeles: ¿no ven a mi creyente que ha dejado todo y viene hacia mí para recibir mi misericordia y amor? Ustedes son testigos que mi misericordia y bendición son para él.

El Imam Hasan Asqari (la paz sea con él), durante el periodo de seis meses de su imamato, además de enfrentar la injusticia, siempre luchaba contra las sectas que, en el nombre de Islam, perjudicaban esta bendita religión. Aquel hazrat tenía una postura clara y específica ante grupos y escuelas desviadas, como sufistas, gholat, y ateos, entre otras.

A pesar de los amplios esfuerzos de los califatos abassíes, el hazrat Hasan Asqari, durante su imamato se esforzó mucho por explicar y esclarecer los estudios islámicos y erradicar las desviadas innovaciones y distorsiones. Su método en aquella situación tan difícil, revela que nada ni nadie puede frenar a un líder o Imam religioso de una sociedad a la hora de ejercer su deber divino. En el campo científico aquel sublime educó a más de 100 estudiantes destacados. El Sheij Tusi (Dios lo bendiga) fue uno de sus alumnos, que incluida a ilustres figuras y eruditos.

Agradecemos sus escritos y obras que coadyuvaron al desarrollo de la ciencia y el conocimiento en la comunidad. El Imam Hasan Asqari, paralelamente, con la educación de sus alumnos los estimulaba para que escriban, entre ellos a Davood Ibne Qasem Yafari.

El Imam Hasan Asqari después de una corta enfermedad, el día viernes 8 de Rabi-ol-Awal del año 260, cuando estaba rezando por la mañana, fue hecho mártir. Aunque el Imam no vivió más de 29 años, durante los seis años de su Imamato, además de importantes obras, como la interpretación del Corán y la creación de oraciones, también asumió la educación de un hijo que el fin del mundo, salvará a la humanidad, Mahdi, el prometido, su único hijo, nació en el año 255. Este hijo bendito es el último salvador y prueba divina en la Tierra.

 

 

 

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