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Lunes, 25 Mayo 2015 12:52

Sura An naml (Las hormigas), versos 6-11 (Parte:666)

IRIB- La misericordia de Dios llene sus espíritus y la del profeta Mohamad Mustafa (la paz sea con él y sus descendientes).

 

Estimados oyentes les invitamos a que nos acompañen para que podamos aprovechar la luz del Corán, un libro divino, guía eterna, que junto a las palabras del gran profeta del Islam, nos ayuda a seguir por el mejor camino. Ahora, seguiremos con el comentario de las aleyas de la sura Las Hormigas.


Primeramente escucharán la aleya 6 de la sura Las Hormigas:

وَإِنَّكَ لَتُلَقَّى الْقُرْآنَ مِن لَّدُنْ حَكِيمٍ عَلِيمٍ


En verdad tú recibes el Corán de Uno que es sabio, omnisciente. (6:27)

 


La sura Las Hormigas se inicia describiendo la grandeza del Corán y su papel en la orientación hacia la prosperidad de las personas. Después habla sobre las características de los creyentes y el destino de aquellas personas que no creen en el día de la Resurrección. A continuación de estas aleyas y antes del inicio de las historias de los profetas, la aleya 6 de esta sura dice: las enseñanzas de este libro celestial tienen sus raíces en la ciencia y sabiduría divina. Aquí, el concepto de la ciencia sin fin de Dios alude a la corrupción humana y su deber en describir aquellos reglamentos que acercan a las personas hacia el principal objetivo que Dios ha tenido al crear este mundo.


En las aleyas siguientes, se describen otros ejemplos de esta ciencia y sabiduría divina después de la elección de los profetas.
De esta aleya aprendemos que
Primero: el Corán tiene raíz en la ciencia y sabiduría de Dios. La ciencia del profeta también es una ciencia interna, es decir: el profeta no la obtiene sino que, la tiene en su interior.
Segundo: las órdenes religiosas se basan en la ciencia divina y en cada uno de estos veredictos, existe una ciencia divina, aunque nosotros no lo entendamos.


Ahora escucharemos las aleyas 7, 8 y 9 de la sura Las Hormigas:

إِذْ قَالَ مُوسَى لِأَهْلِهِ إِنِّي آنَسْتُ نَاراً سَآتِيكُم مِّنْهَا بِخَبَرٍ أَوْ آتِيكُم بِشِهَابٍ قَبَسٍ لَّعَلَّكُمْ تَصْطَلُونَ


Cuando Moisés dijo a su familia: Distingo un fuego. Voy a informaros de qué se trata u os traeré un tizón ardiente. Quizás, así, podáis calentaros. (7:27)

 

فَلَمَّا جَاءهَا نُودِيَ أَن بُورِكَ مَن فِي النَّارِ وَمَنْ حَوْلَهَا وَسُبْحَانَ اللَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ

Al llegar a él, le llamaron: !Bendito sea Quien está en el fuego y quien está en torno a él! !Gloria a Alá, Señor del universo! (8:27)

 

 يَا مُوسَى إِنَّهُ أَنَا اللَّهُ الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ

!Moisés! !Yo soy Alá, el poderoso, el sabio! (9:27)


En esta sura describimos el destino de cinco grandes profetas divinos y sus pueblos. Primero, explica cómo fue elegido el Hazrat Moisés profeta de Dios. Tal como se ha aludido en las narraciones, cuando el Hazrat Moisés y su familia iban hacia Egipto, llegó la noche y ellos se perdieron del camino y sufrieron frio y fuertes huracanes. Moisés estaba pensando en encontrar un refugio seguro y una solución para salvar a su familia, cuando de repente, vio a lo lejos una llamarada de fuego. Pensó en sí mismo: seguramente son algunas personas que han prendido una hoguera y tal vez pueden ayudarnos o, al menos, orientarnos. Por otra parte, no podía llevar a su familia ya que era posible que fueran ladrones o personas rebeldes. Por eso, dijo a su familia: quédense aquí, hasta que yo vaya a aquel lugar y ojala les traigo una buena noticia que nos muestre la continuación del camino o, al menos, puedo traer un tizón ardiente para salvarlos del frio.


Cuando llegó en las cercanías del fuego, no vio a nadie aquí. Pero, observó una escena muy extraña. El fuego salía desde dentro de los arboles verdes y sus rayos se expandían invadiendo todo el lugar. Un tizón ardiente llegó cerca de Moisés. Él se asustó y retrocedió. De repente, dentro de lengua de fuego se escuchó una voz que decía:!oh, Moisés! Yo soy Alá, el Poderoso, el Sabio! Yo quiero que seas profeta de Dios. Una prueba de mi poder es este fuego que no te molesta ni provoca ningún daño a aquel árbol verde y todo lo que está a tu alrededor está libre de cualquier daño.


De estas aleyas aprendemos que
Primero: los profetas tenían una vida normal y vivían al igual que otras personas. Moisés se esforzaba por suministrar las necesidades de su familia pero, en este medio, Dios lo eligió como profeta.


Segundo: si Dios quiere, el fuego pierde su característica especial y se convierte en un elemento sin peligro. Al igual que cuando tiraron al Hazrat Abraham e tizón ardiente, en vez de quemarlo, se enfrió y no le causó ninguna molestia.


Ahora escucharán las aleyas 10 y 11 de la sura Las Hormigas:

وَأَلْقِ عَصَاكَ فَلَمَّا رَآهَا تَهْتَزُّ كَأَنَّهَا جَانٌّ وَلَّى مُدْبِراً وَلَمْ يُعَقِّبْ يَا مُوسَى لَا تَخَفْ إِنِّي لَا يَخَافُ لَدَيَّ الْمُرْسَلُونَ


Y: !Tira tu vara! Y cuando vio que se movía como si fuera una serpiente, dio media vuelta para escapar, sin volverse. !Moisés! !No tengas miedo! Ante Mí, los enviados no temen. (10:27)

 

إِلَّا مَن ظَلَمَ ثُمَّ بَدَّلَ حُسْناً بَعْدَ سُوءٍ فَإِنِّي غَفُورٌ رَّحِيمٌ

Sí, en cambio, quien haya obrado impíamente; pero, si sustituye su mala acción por una buena.... Yo soy indulgente, misericordioso. (11:27)


Es natural que Moisés a pesar de oír ese llamado y ver aquel fuego, tuviera dudas y se dijo: no estoy seguro de que lo que oigo y lo que veo es dicho y hecho de Dios. Por eso, Dios le ordenó: tira tu vara. Él también lo hizo y, de repente, apareció una pequeña serpiente que iba hacia Moisés. Él asustado se alejó por temor a aquella serpiente, ya que no esperaba ver algo así. Otra vez Moisés vio un llamado que mostraba el deseo de que fuera profeta de Dios. El Señor le dijo: Tú ha sido elegido como profeta divino y lo que has visto era un milagro para asegurarte de que lo que oyes es un llamado divino y no palabras satánicas. También puedes mostrar este milagro al pueblo para que crean que eres un profeta elegido por Dios y no alguien que hace magia.


De estas aleyas aprendemos que
Primero: todo milagro, se realiza por voluntad de Dios; aunque este salga de manos de los profetas. Por eso, antes de que estos actos extraordinarios sean considerados un milagro por las personas, parecían extraordinarios a los mismos profetas.


Segundo: en la visión divina, el opresor siempre siente temor y pánico y nunca está seguro ni tranquilo.


Tercero: Dios perdona a sus seres después de que ellos realicen actos buenos y recompensen sus pecados.

 


Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.

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