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Miércoles, 28 Septiembre 2016 08:34

Sura Al rúm (Los bizantinos), versos 50-54(Parte:729)

Sura Al rúm (Los bizantinos), versos 50-54(Parte:729)
En el nombre de Dios. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados Camino hacia la Luz donde conocerán los comentarios de las aleyas del sagrado Corán.

 

 

Comenzamos escuchando las aleyas 50 y 51 de la sura de Los Bizantinos:

انظُرْ إِلَى آثَارِ رَحْمَتِ اللَّهِ كَيْفَ يُحْيِي الْأَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا إِنَّ ذَلِكَ لَمُحْيِي الْمَوْتَى وَهُوَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌ

 

¡Y mira las huellas de la misericordia de Alá, cómo vivifica la tierra después de muerta! Tal es, en verdad, el Vivificador de los muertos. Es omnipotente. (50:30)

 

 وَلَئِنْ أَرْسَلْنَا رِيحاً فَرَأَوْهُ مُصْفَرّاً لَّظَلُّوا مِن بَعْدِهِ يَكْفُرُونَ

 

Y si enviamos un viento y ven que amarillea, se obstinan, no obstante, en su incredulidad. (51:30)

En el programa anterior, planteamos unos asuntos sobre el viento, las lluvias y su papel en el regocijo de la tierra y sus habitantes. Estas aleyas dicen: el viento y las lluvias actúan por orden de Dios. Si Él quiere, vienen las lluvias y aquella tierra que había muerto en el invierno, se revivificará con el viento y las lluvias de la primavera, y si quiere puede enviar un viento caluroso y dañino que destruya todos los frutos y provoque la caída de las hojas verdes de los árboles al igual que las hojas amarillas de otoño.

Las lluvias tienen múltiples beneficios en la vida de los seres vivos de la tierra. Los frutos de las plantas y árboles, la limpieza del aire, el aumento del agua de los pozos y las fuentes, el equilibrio del clima son solamente una parte de los resultados de esta gran bendición divina. Pero, no debemos limitarnos a estos elementos y fenómenos naturales sino que, tenemos que llevar nuestra mirada del mundo material de hoy al mundo después de la muerte y creer que Dios tiene poder de revivir nuevamente a los muertos en el día de la Resurrección y darles una nueva vida.

De estas aleyas aprendemos que:

Primero: El Corán considera las lluvias como una bendición divina que dan vida a la tierra y sus habitantes.

Segundo: La caída de las lluvias y la nueva vida de la tierra después de esta bendición divina, son signos del poder divino para revivir a los muertos en el día de la Resurrección.

Y tercero: las personas débiles pierden la fe después de enfrentarse con problemas y sucesos amargos en la vida y se oponen a Él.

Ahora escucharemos las aleyas 52 y 53 de la sura de Los Bizantinos:

إِنَّكَ لَا تُسْمِعُ الْمَوْتَى وَلَا تُسْمِعُ الصُّمَّ الدُّعَاء إِذَا وَلَّوْا مُدْبِرِينَ

 

Tú no puedes hacer que los muertos oigan ni que los sordos oigan el llamamiento, si vuelven la espalda. (52:30)

 

وَمَا أَنتَ بِهَادِي الْعُمْيِ عَن ضَلَالَتِهِمْ إِن تُسْمِعُ إِلَّا مَن يُؤْمِنُ بِآيَاتِنَا فَهُم مُّسْلِمُونَ

Ni puedes dirigir a los ciegos, sacándoles de su extravío. Tú no puedes hacer que oigan sino quienes creen en Nuestros signos y están sometidos a Nosotros. (53:30)

Estas aleyas dividen a las personas en 4 grupos: el primer grupo son aquellas que aparentemente están vivas, pero no entienden ninguna realidad y no tienen fe. El segundo grupo son aquellas personas que no están dispuestas a aceptar la invitación de los profetas. Ellas se oponen a lo justo y se alejan. El tercer grupo son aquellos individuos que incluso no aceptan lo justo y se han sumergido en el oscurecimiento. Y el cuarto grupo son los creyentes que con sus ojos y orejas se esfuerzan por recibir lo justo y aceptar la realidad y cuando entienden la verdad, se rinden ante ello.

Estas aleyas muestran que en la cultura coránica, lejos de la muerte y vida física, las personas tienen vida espiritual. Existen muchas personas que aparentemente han muerto, pero desde el punto de vista del Corán están vivas, al igual que los mártires que escogieron el camino de Dios. Y son muchas personas que aparentemente están vivas, pero desde el punto de vista del Corán han muerto ya que viven en el oscurecimiento y se han privado de la luz de la orientación divina.

De estas aleyas aprendemos que:

Primero: Si una persona no tiene la disposición de aceptar la verdad, incluso la palabra del profeta de Dios no tendrá influencia en ella.

Segundo: Tener ojos, orejas y razón no es suficiente. Lo importante es tener el espíritu de aceptar lo justo, ya que ayudará a la persona que se esfuerce por oír y ver lo justo y aceptar la verdad.

Tercero: la impertinencia contra la realidad y dar la espalda a ello, conlleva que las personas se extravíen en un pozo profundo y peligroso que no podrá huir de ello.

Cuarto: El deber de los profetas e imames religiosos es la orientación de las personas no obligarles a aceptar lo justo.

Y quinto: la creencia profunda no es suficiente solamente, sino que rendirse prácticamente también es necesario al respecto.

Ahora escucharemos la aleya 54 de la sura de Los Bizantinos:

اللَّهُ الَّذِي خَلَقَكُم مِّن ضَعْفٍ ثُمَّ جَعَلَ مِن بَعْدِ ضَعْفٍ قُوَّةً ثُمَّ جَعَلَ مِن بَعْدِ قُوَّةٍ ضَعْفاً وَشَيْبَةً يَخْلُقُ مَا يَشَاءُ وَهُوَ الْعَلِيمُ الْقَدِيرُ

 

Alá es Quien os creó débiles: luego, después de ser débiles, os fortaleció: luego, después de fortaleceros, os debilitó y os encaneció. Crea lo que Él quiere. Es el Omnisciente, el Omnipotente. (54:30)

De ahí que el eje de esta sura es explicar sobre las bendiciones divinas y los signos del monoteísmo, esta aleya menciona las diferentes etapas de la vida humana desde el nacimiento hasta la muerte y dice: a la hora de nacer de la madre hasta unos años después, son débiles, pero al llegar a la etapa de la adolescencia y juventud, gozarán de mucho poder y una vez más en el periodo de la vejez, pierden su poder y capacidad. Dios ha creado estas etapas y ustedes no desempeñan ningún papel al respecto.

Si la creación estuviera en el poder de las personas, a nadie le gustaría envejecer y perder su poder físico. sin embargo, el poder de la juventud tampoco está a disposición de las personas y nadie puede extenderlo para siempre.

De esta aleya aprendemos que:

Primero: En el inicio y fin de la vida, las personas son débiles. Alguien que se encuentra entre estos debilitamientos, no tiene que enorgullecerse de su poder. También, teniendo en cuenta este asunto, solo contamos en un corto plazo con el poder y la fuerza, y tenemos que usarlo de la mejor manera.

Y segundo: Las etapas del debilitamiento y poder de las personas, se han planteado en un programa determinado por parte de Dios.

Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.

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