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Sábado, 29 Octubre 2016 13:17

Sura Luqmān (Luqman), versos 1-6(Parte:731)

Sura Luqmān (Luqman), versos 1-6(Parte:731)
Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados Camino hacia la Luz donde conocerán los comentarios de las aleyas del sagrado Corán. En el programa anterior finalizamos la sura de Los Bizantinos, en esta emisión comenzaremos con la sura de Luqman, que contiene 34 aleyas, fue revelada en La Meca. Comienza afirmando la sabiduría del Corán, y ofrece perlas de la sabiduría narradas por Luqman. También menciona algunas virtudes de los creyentes; menciona sus signos en la creación de los cielos, la tierra y todo tipo de seres vivos, además acentúa la necesidad esencial de los seres humanos de la Religión de Dios; y termina indicando que algunos asuntos no pueden ser conocidos por el ser humano. Iniciaremos el programa escuchando las aleyas 1, 2 y 3 de la sura de Luqman: الم   lm. (1:31)   تِلْكَ آيَاتُ الْكِتَابِ الْحَكِيمِ Estas son las aleyas de la Escritura sabia, (2:31)   هُدًى وَرَحْمَةً لِلْمُحْسِنِينَ como dirección y misericordia para quienes hacen el bien. (3:31) Veintinueve suras del sagrado Corán se inician con alfabeto y la sura de Luqman es una de ellas. Estos alfabetos muestran la grandeza del Corán, que se ha creado de éstas, mientras tanto, se considera un milagro ya que nadie ha sido capaz de traer algo similar como este Libro celestial. Un libro que sus aleyas en esta sura y en otras están llenas de recomendaciones útiles que han sido reveladas por parte del Creador del mundo y cuentan con estabilidad suficiente. No tiene ninguna palabra infundada, está lejos de cualquier superstición, no dice nada salvo la palabra justa y solo invita hacia el camino recto. Aun que el Corán ha sido revelado para orientar a todas las personas, sin embargo solamente los benévolos serán quienes gocen de su orientación. Pero no a los opositores e impuros, los que no están dispuestos a oír y leer las aleyas coránicas o si las oyen o leen, su espíritu ya está tan contaminados que niegan lo justo y lo rechazan. De estas aleyas aprendemos que: Primero: La orientación del pueblo tiene que ser con base en la sabiduría y unida a motivos estables. Por esta misma razón, el Corán se considera el Libro celestial. Y segundo: La orientación el pueblo tiene que ser unida con la bendición y amabilidad para que deje mucha influencia en ellos. Ahora escucharán las aleyas 4 y 5 de la sura de Luqman: الَّذِينَ يُقِيمُونَ الصَّلَاةَ وَيُؤْتُونَ الزَّكَاةَ وَهُمْ بِالْآخِرَةِ هُمْ يُوقِنُونَ   Que hacen la azalá, dan el azaque y están convencidos de la otra vida. (4:31)     أُولَئِكَ عَلَى هُدًى مِنْ رَبِّهِمْ وَأُولَئِكَ هُمُ الْمُفْلِحُونَ Esos tales están dirigidos por su Señor, ésos son los que prosperarán. (5:31) Estas aleyas primeramente describen la palabra de los bondadosos, es decir: quienes hacen el bien. En realidad, la benevolencia tiene dos aspectos prácticos y uno de creencia. Su aspecto práctico consiste en el rezo y el azaque y su aspecto de creencia es tener fe en el otro mundo. Fundamentalmente en la cultura religiosa, la oración no está lejos de estudiar la situación del pueblo y estos dos asuntos se completan. Lamentablemente, en el mundo de hoy, hay mucha gente que va a las mezquitas, realiza el rezo y da el azaque, sin embargo no se preocupa de la situación de los pobres y necesitados de la sociedad y piensa que sus oraciones son suficientes. Por otra parte, un grupo que piensa en la erradicación de los problemas de los necesitados, sin embargo desatiende las órdenes religiosas, el rezo y la oración. Esta aleya dice: gozarán de la orientación especial divina y alcanzarán la prosperidad verdadera quienes además de pagar el azaque y ayudar a los demás, obedezcan a su Creador y consideren el otro mundo en la realización de sus actos mundanos. De estas aleyas aprendemos que: Primero: En la cultura religiosa, el rezo y el azaque vienen juntos. El comportamiento permanente de los creyentes debe ser siempre realizar el rezo y pagar el azaque. Segundo: Un verdadero benévolo es alguien que tanto piense en el pueblo y se esfuerce por solventar sus problemas como en el crecimiento espiritual de sí mismo. Y tercero: La prosperidad verdadera se obtiene después de tener fe en Dios y en el día de la Resurrección y realizar los deberes religiosos como el rezo y el azaque. La fe sin acto o el acto sin fe no son eficaces. Ahora escucharán la aleya 6 de la sura de Luqman: وَمِنَ النَّاسِ مَنْ يَشْتَرِي لَهْوَ الْحَدِيثِ لِيُضِلَّ عَنْ سَبِيلِ اللَّهِ بِغَيْرِ عِلْمٍ وَيَتَّخِذَهَا هُزُوًا أُولَئِكَ لَهُمْ عَذَابٌ مُهِينٌ     Hay entre los hombres quien compra historias divertidas para, sin conocimiento, extraviar a otros del camino de Alá y para tomarlo a burla. Quienes tal hagan, tendrán un castigo humillante. (6:31) Esta aleya menciona uno de los más importantes elementos que desvía a las personas, es decir: la palabra infundada. En los libros históricos leemos que algunos comerciantes árabes viajaban a unas regiones como Irán y aprendían diferentes fábulas como Rostam y Esfandyar y el destino de los reyes persas. Ellos después de regresar a La Meca, reunían al pueblo y les decían: si Mohamad les narra el destino del pueblo de Add y Tamud, nosotros también les narramos unos cuentos más atractivos. De esta manera, ellos se esforzaban por alejar al pueblo del profeta del Islam y de oír las aleyas coránicas. Asimismo, unas mujeres cantaban poemas amorosos y canciones seductoras, y alejaban al pueblo de las enseñanzas del profeta del Islam y de escuchar sus hermosas aleyas coránicas. Además se burlaban del Hazrat Mohamad (saludos sean para él y su familia) y le consideraban inhabilitado. Esta aleya dice: quienes de cualquier forma posible, alejan al pueblo del camino divino y sin dar alguna razón lógica y documentada, consideran infundadas las aleyas divinas y se burlan de ellas, sufrirán un castigo duro que conlleva su desprecio en este y otro mundo. De esta aleya aprendemos que: Primero: Cualquier palabra divertida -con canción o sin canción- que aleje al pueblo del camino recto y provoque su desviación, será reprochado por la religión. Segundo: Uno de los elementos de la desviación del pueblo, especialmente de los jóvenes, es escuchar canciones que sus melodías y letras son inconvenientes que solo provocan su alejamiento a Dios, y sufrir las pasiones mundanas. Y tercero: El enemigo para luchar contra los pensamientos islámicos, goza ampliamente de los instrumentos culturales y los propaga en diferentes marcos artísticos como películas, teatro y música en la sociedad. Queridos oyentes, finalizado el programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto. Estamos con ustedes con otro programa más de la serie de artículos titulados Camino hacia la Luz donde conocerán los comentarios de las  aleyas del sagrado Corán.   En el programa anterior finalizamos la sura de Los Bizantinos, en esta emisión  comenzaremos con la sura de Luqman, que contiene 34 aleyas, fue revelada en La Meca. Comienza afirmando la sabiduría del Corán, y ofrece perlas de la sabiduría narradas por Luqman. También menciona algunas virtudes de los creyentes; menciona sus signos en la creación de los cielos, la tierra y todo tipo de seres vivos, además acentúa la necesidad esencial de los seres humanos de la Religión de Dios; y termina indicando que algunos asuntos no pueden ser conocidos por el ser humano.  Iniciaremos el programa escuchando las aleyas 1, 2 y 3 de la sura de Luqman: lm. Estas son las aleyas de la Escritura sabia, como dirección y misericordia para quienes hacen el bien. Veintinueve suras del sagrado Corán se inician con alfabeto y la sura de Luqman es una de ellas. Estos alfabetos muestran la grandeza del Corán,  que se ha creado de éstas, mientras tanto, se considera un milagro ya que nadie ha sido capaz de traer algo similar como este Libro celestial. Un libro que sus aleyas en esta sura y en otras están llenas de recomendaciones útiles que han sido reveladas por parte del Creador del mundo y cuentan con estabilidad suficiente. No tiene ninguna palabra infundada, está lejos de cualquier superstición, no dice nada salvo la palabra justa y solo invita hacia el camino recto. Aun que el Corán ha sido revelado para orientar a todas las personas, sin embargo solamente los benévolos serán quienes gocen de su orientación. Pero no a los opositores e impuros, los que no están dispuestos a oír y leer las aleyas coránicas o si las oyen o leen, su espíritu ya está tan contaminados que niegan lo justo y lo rechazan.   De estas aleyas aprendemos que: Primero: La orientación del pueblo tiene que ser con base en la sabiduría y unida a motivos estables. Por esta misma razón, el Corán se considera el Libro celestial. Y segundo: La orientación el pueblo tiene que ser unida con la bendición y amabilidad para que deje mucha influencia en ellos.   Ahora escucharán las aleyas 4 y 5 de la sura de Luqman: Que hacen la azalá, dan el azaque y están convencidos de la otra vida. Esos tales están dirigidos por su Señor, ésos son los que prosperarán. Estas aleyas primeramente describen la palabra de los bondadosos, es decir: quienes hacen el bien. En realidad, la benevolencia tiene dos aspectos prácticos y uno de creencia. Su aspecto práctico consiste en el rezo y el azaque y su aspecto de creencia es tener fe en el otro mundo. Fundamentalmente en la cultura religiosa, la oración no está lejos de estudiar la situación del pueblo y estos dos asuntos se completan. Lamentablemente, en el mundo de hoy, hay mucha gente que va a las mezquitas, realiza el rezo y da el azaque, sin embargo no se preocupa de la situación de los pobres y necesitados de la sociedad y piensa que sus oraciones son suficientes.   Por otra parte, un grupo que piensa en la erradicación de los problemas de los necesitados, sin embargo desatiende las órdenes religiosas, el rezo y la oración. Esta aleya dice: gozarán de la orientación especial divina y alcanzarán la prosperidad verdadera quienes además de pagar el azaque y ayudar a los demás, obedezcan a su Creador y consideren el otro mundo en la realización de sus actos mundanos. De estas aleyas aprendemos que: Primero: En la cultura religiosa, el rezo y el azaque vienen juntos. El comportamiento permanente de los creyentes debe ser siempre realizar el rezo y pagar el azaque. Segundo: Un verdadero benévolo es alguien que tanto piense en el pueblo y se esfuerce por solventar sus problemas como en el crecimiento espiritual de sí mismo. Y tercero: La prosperidad verdadera se obtiene después de tener fe en Dios y en el día de la Resurrección y realizar los deberes religiosos como el rezo y el azaque. La fe sin acto o el acto sin fe no son eficaces.   Ahora escucharán la aleya 6 de la sura de Luqman: Hay entre los hombres quien compra historias divertidas para, sin conocimiento, extraviar a otros del camino de Alá y para tomarlo a burla. Quienes tal hagan, tendrán un castigo humillante.   Esta aleya menciona uno de los más importantes elementos que desvía a las personas, es decir: la palabra infundada. En los libros históricos leemos que algunos comerciantes árabes viajaban a unas regiones como Irán y aprendían diferentes fábulas como Rostam y Esfandyar y el destino de los reyes persas. Ellos después de regresar a La Meca, reunían al pueblo y les decían: si Mohamad les narra el destino del pueblo de Add y Tamud, nosotros también les narramos unos cuentos más atractivos. De esta manera, ellos se esforzaban por alejar al pueblo del profeta del Islam y de oír las aleyas coránicas.   Asimismo, unas mujeres cantaban poemas amorosos y canciones seductoras, y alejaban al pueblo de las enseñanzas del profeta del Islam y de escuchar sus hermosas aleyas coránicas. Además se burlaban del Hazrat Mohamad (saludos sean para él y su familia) y le consideraban inhabilitado. Esta aleya dice: quienes de cualquier forma posible, alejan al pueblo del camino divino y sin dar alguna razón lógica y documentada, consideran infundadas las aleyas divinas y se burlan de ellas, sufrirán un castigo duro que conlleva su desprecio en este y otro mundo.   De esta aleya aprendemos que: Primero: Cualquier palabra divertida -con canción o sin canción- que aleje al pueblo del camino recto y provoque su desviación, será reprochado por la religión. Segundo: Uno de los elementos de la desviación del pueblo, especialmente de los jóvenes, es escuchar canciones que sus melodías y letras son inconvenientes que solo provocan su alejamiento a Dios, y sufrir las pasiones mundanas. Y tercero: El enemigo para luchar contra los pensamientos islámicos, goza ampliamente de los instrumentos culturales y los propaga en diferentes marcos artísticos como películas, teatro y música en la sociedad.   Queridos oyentes, finalizado el programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.

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