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Sábado, 29 Octubre 2016 13:47

Sura Luqmān (Luqman), versos 14-16(Parte:734)

Sura Luqmān (Luqman), versos 14-16(Parte:734)
En el nombre de Dios. Bienvenido a nuestra serie de artículos titulados "Camino hacia la luz@, donde explicaremos las aleyas del sagrado Corán.


Primeramente escucharán la aleya 14 de la sura de Luqman:

 

وَوَصَّيْنَا الْإِنْسَانَ بِوَالِدَيْهِ حَمَلَتْهُ أُمُّهُ وَهْنًا عَلَى وَهْنٍ وَفِصَالُهُ فِي عَامَيْنِ أَنِ اشْكُرْ لِي وَلِوَالِدَيْكَ إِلَيَّ الْمَصِيرُ

Hemos ordenado al hombre con respecto a sus padres -su madre le llevó sufriendo pena tras pena y le destetó a los dos años-: Sé agradecido conmigo y con tus padres. ¡Soy Yo el fin de todo! (14:31)

En el programa pasado hablamos sobre los consejos del sabio Luqman a su hijo. La aleya que ahora les hemos recitado, así como la siguiente da consejos valiosos para los hijos, como rechazar el politeísmo, mantener firme la fe monoteísta, mostrar respeto a sus padres y expresar gratitud ante los problemas que tienen solución con base en el amor y afecto que Dios ha infundido en los padres para educar a sus hijos. Además, agradecer a los padres significa agradecer al único Creador que es la fuente de toda la vida y la bondad.
También hace énfasis en el papel de la madre. El Corán señala el curso del embarazo de la madre con el fin de despertar la conciencia moral de los hijos, y hacerles recordar siempre que la madre los trajo, y los alimentó con su propia leche. Se privó de su sueño y comida por el bien de su hijo, de una manera que nadie podría soportar dichas dificultades. El tema de la debilidad de la madre se ha demostrado científicamente, y la experiencia ha demostrado que las madres pueden desmayarse durante el transcurso del embarazo, ya que destinan casi toda vitamina y nutrientes de su cuerpo y de la médula de su hueso para el crecimiento de su embrión, con el fin de que sean vitales y fuertes cuando nazcan. Y para compensar las pérdidas nutritivas que sufre la madre sólo hay un medio: una alimentación adecuada que se mantendrá mientras dure el embarazo y no se debilite.
Es interesante que en un primer momento, el Corán recomiende a ambos padres en el momento de plantear las labores y servicios, y hace hincapié en la labor de la madre con el fin de llamar la atención sobre sus mayores derechos.
De esta aleya aprendemos que:
1.- Es parte de la naturaleza humana ser respetuoso con los padres, incluso si hay divergencias con los hijos por motivos religiosos o políticos.
2.- El Islam pone un mayor énfasis en el papel de la madre, ya que tolera un esfuerzo físico para su hijo, que se da a través de las etapas del embarazo y luego la leche.
3.- La obediencia a Dios se ha hecho hincapié, y después de sus padres. La atención a los padres no tiene que alejarnos de atender a nuestro Creador.

Ahora, escucharemos la aleya 15 de la sura de Luqman:

وَإِنْ جَاهَدَاكَ عَلَى أَنْ تُشْرِكَ بِي مَا لَيْسَ لَكَ بِهِ عِلْمٌ فَلَا تُطِعْهُمَا وَصَاحِبْهُمَا فِي الدُّنْيَا مَعْرُوفًا وَاتَّبِعْ سَبِيلَ مَنْ أَنَابَ إِلَيَّ ثُمَّ إِلَيَّ مَرْجِعُكُمْ فَأُنَبِّئُكُمْ بِمَا كُنْتُمْ تَعْمَلُونَ

Pero, si te insisten en que Me asocies aquello de que no tienes conocimiento, ¡no les obedezcas! En la vida de acá ¡pórtate amablemente con ellos! ¡Sigue el camino de quien vuelve a Mí arrepentido! Luego, volveréis a Mí y ya os informaré de lo que hacíais. (15:31)

Aquí, Dios deja claro que en caso de que el padre o los padres ateos u opositores, tratarán de forzar al hijo o los hijos a seguir la práctica despreciable e irracional de atribuir asociados a Dios, el único; los hijos monoteístas no deben obedecerlos. En otras palabras, los niños no deben privarse de su independencia intelectual mediante la aceptación de cualquier idea desviada de unos padres incrédulos que tratan de imponer. Para ser más precisos desde el punto mundano y de la vida material, debemos tener amor, afecto y respeto a los padres, incluso si no son musulmanes, pero desde el punto de creencias y conceptos religiosos, no hay que rendirse a sus malos pensamientos y sugerencias. Este es exactamente el punto esencial de equilibrio en el que se recogen los derechos de Dios y los padres. En cualquier caso, desde el punto de vista del Islam, los niños no tienen el derecho de cortar las relaciones con los padres, y mientras están vivos, deben ser tratados con amabilidad. El eventual retorno, como decía al principio es a Dios, el Sabio que es consciente de todas las cosas, incluso los más mínimos detalles.

De esta aleya aprendemos que:
1.- La obediencia de los padres es condicional y no absoluta, con tal de que no contradiga las leyes de Dios, pero el respeto y amabilidad hacia ellos son necesarios.
2.- Seguir las costumbres de los antepasados desviados en la asunción de la cultura o la tradición nacional, está en contra de la inteligencia y la racionalidad de las leyes de Dios.
3.-El Islam permite la coexistencia pacífica con los no musulmanes, siempre y cuando los musulmanes no reciban ninguna influencia de sus creencias y valores y no obedezcan su cultura.

Ahora escucharán la aleya 16 de la sura de Luqman:

يَا بُنَيَّ إِنَّهَا إِنْ تَكُ مِثْقَالَ حَبَّةٍ مِنْ خَرْدَلٍ فَتَكُنْ فِي صَخْرَةٍ أَوْ فِي السَّمَاوَاتِ أَوْ فِي الْأَرْضِ يَأْتِ بِهَا اللَّهُ إِنَّ اللَّهَ لَطِيفٌ خَبِيرٌ

 

¡Hijito! Aunque se trate de algo del peso de un grano de mostaza y esté escondido en una roca, en los cielos o en la tierra, Alá lo sacará a luz. Alá es sutil, está bien informado. (16:31)

Normalmente, cuando una persona calcula sus buenas o malas acciones, él sólo ve las más grandes y deja de lado las pequeñas, mientras que la repetición de estos pequeños errores provoca catástrofes grandes.
La mostaza es una planta que tiene algunas muy pequeñitas semillas negras de las cuales se dice a menudo una parábola. Esto se refiere al hecho de que las buenas y malas acciones de una persona, incluso el más pequeño y el más despreciable de ellos, incluso si se oculta como un granito de mostaza en una roca o profundamente en la tierra, será traído por Dios Todopoderoso en el día del Juicio, como regalo por la recompensa o castigo, y nada se perderá en este sistema.
Esta aleya se refiere una vez más a los consejos del sabio Luqman a su hijo y difunde el mensaje para nosotros, el poder infinito de Dios en la conciencia y cálculos de incluso el acto más diminuto de la escritura. Luqman dice a su hijo, no importa si su escritura es pequeña o grande, abierta o encubierta; incluso el más mínimo acto en los lugares más ocultos no se oculta al Creador, el Supremo.
De esta aleya aprendemos que:
1.-Es parte de los deberes de los padres llamar la atención de los hijos para el Día de la Resurrección y el reconocimiento de los hechos.
2.-Dios Omnipresente es plenamente consciente de todos los actos humanos, ya sean pequeños o grandes, lo que significa que con el fin de reformarnos tenemos que desistir de la más mínima desobediencia a Dios.
3.- Los actos de las personas no se destruyen. Sino que el mismo acto y sus influencias le acompañan hasta el Día de la Resurrección.

Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.

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