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Jueves, 10 Noviembre 2016 15:20

Sura Luqmān (Luqman), versos 20-24(Parte:736)

Sura Luqmān (Luqman), versos 20-24(Parte:736)
En el nom bre de Dios. Bienvenidos a nuestro programa "Camino hacia la Luz" en el cual le presentamos una explicación fluida y fácil de entender de las aleyas del Sagrado Corán.

 

Empezamos escuchando la aleya 20 de la sura de Luqman:

أَلَمْ تَرَوْا أَنَّ اللَّهَ سَخَّرَ لَكُمْ مَا فِي السَّمَاوَاتِ وَمَا فِي الْأَرْضِ وَأَسْبَغَ عَلَيْكُمْ نِعَمَهُ ظَاهِرَةً وَبَاطِنَةً وَمِنَ النَّاسِ مَنْ يُجَادِلُ فِي اللَّهِ بِغَيْرِ عِلْمٍ وَلَا هُدًى وَلَا كِتَابٍ مُنِيرٍ

 

¿No veis que Alá ha sujetado a vuestro servicio lo que está en los cielos y en la tierra, y os ha colmado de Sus gracias, visibles u ocultas? Pero hay algunos hombres que discuten de Alá sin tener conocimiento, ni dirección, ni Escritura luminosa. (20:31)

En el programa anterior, finalizamos las recomendaciones y advertencias de Luqman a su hijo en los terrenos morales, sociales y de fe. Esta aleya menciona dos tipos de recompensas. Las recompensas externas, tales como salud, sustento, belleza y similares; Y las recompensas internas, como la fe, la sabiduría, la certeza, el buen carácter, la ayuda invisible, el conocimiento, la naturaleza, la maestría, etc. Por último, después de mencionar diez advertencias sobre la creación y la Resurrección, las reglas de vida y los programas éticos y sociales, para completarlos, el Sagrado Corán menciona las generosidades divinas para despertar el sentido de gratitud en las personas, Una acción de gracias que se convierte en la fuente de conocimiento adecuado de Alá y el motivo de la obediencia al mandato del Todopoderoso.

Los consejos de Luqman son para toda la humanidad, cuando dice: Dios creó los cielos y la tierra y los planteó de una forma que siempre estén al servicio de las personas. Los fenómenos naturales como el sol y la luna en el cielo y el ciclo de la tierra hacia el sol y hacia sí misma, han preparado las condiciones de vida para las personas. Los mares y océanos, las minas subterráneas, diferentes tipos de animales y todo tipo de plantas, árboles y productos agrícolas están al servicio de las personas. Una parte de dichos fenómenos está directamente bajo la supervisión de las personas y otra parte bajo la administración divina, que actúan en dirección de los intereses humanos.

Además de todas las bendiciones materiales que abastecen las necesidades físicas de las personas, Dios al designar a los profetas y enviar los libros celestiales, ha atendido también las necesidades morales y espirituales de las personas y ha preparado el terreno para su crecimiento y grandeza.

Pero, lamentablemente siempre y durante la historia han habido personas que en lugar de agradecer estas bendiciones, se enfrentan contra Dios sin tener una razón lógica y clara.

De esta aleya aprendemos que:

Primero: Además de todas las bendiciones materiales que satisfacen nuestras necesidades físicas, Dios Todopoderoso mediante el envío de profetas y libros divinos ha proporcionado los medios para el crecimiento adecuado y la perfección de nuestras necesidades intelectuales y espirituales.

Segundo: Pero desafortunadamente hay aquellos elementos desviados que, en vez de agradecer las tantas bendiciones que Dios les ha dado, discuten sobre Dios sin tener ninguna razón intelectual ni científica.

Tercero: La raza humana es el pináculo de la creación de Dios. Todo lo que hay en los cielos y lo que hay en la tierra, están al servicio de los seres humanos. Las bendiciones divinas son numerosas y diversificadas, ya sean materiales o espirituales, lo que significa que no hay espacio para justificar que el hombre sea desagradecido o desobedezca a Dios.

Ahora escucharemos la aleya 21 de la sura de Luqman:

وَإِذَا قِيلَ لَهُمُ اتَّبِعُوا مَا أَنْزَلَ اللَّهُ قَالُوا بَلْ نَتَّبِعُ مَا وَجَدْنَا عَلَيْهِ آبَاءَنَا أَوَلَوْ كَانَ الشَّيْطَانُ يَدْعُوهُمْ إِلَى عَذَابِ السَّعِيرِ

Y cuando se les dice: ¡Seguid lo que Alá ha revelado!, dicen: ¡No, sino que seguiremos lo mismo que nuestros padres seguían! ¿Y si el Demonio les llamara al castigo del fuego de la gehena? (21:31)

Esta aleya significa decir que en lugar de usar su intelecto dado por Dios para discernir la verdad de la falsedad, obedeciendo la revelación divina y moldeando su vida sobre su base, se entregan a la desobediencia abierta diciendo que seguimos los caminos de nuestros antepasados. Esto es ciertamente una incredulidad abierta, y de hecho, aquí el sagrado Corán quita la cubierta de seguir las tradiciones de los antepasados, por delirante que sea, haciendo notorio el rasgo real de su hecho, es decir, siguiendo al Satanás que Sólo los engaña en el ardiente Fuego del Infierno.

De esta aleya aprendemos:

Primero: La insistencia en las creencias falsas de los antepasados y la imitación ciega de ellas, son los obstáculos para la aceptación de la verdad y evita que el intelecto humano reconozca los hechos.

Segundo: La preservación del patrimonio cultural es valiosa en la medida en que está en armonía con el intelecto y la religión, de lo contrario puede ser el factor de declive y colapso.

Tercero: Satanás siempre conduce a los seres humanos a las trampas de los caminos que se desvían.

Ahora escuchamos las aleyas 22, 23 y 24 de la sura de Luqman:

وَمَنْ يُسْلِمْ وَجْهَهُ إِلَى اللَّهِ وَهُوَ مُحْسِنٌ فَقَدِ اسْتَمْسَكَ بِالْعُرْوَةِ الْوُثْقَى وَإِلَى اللَّهِ عَاقِبَةُ الْأُمُورِ

Quienes se somete a Alá y hace el bien se hace del asidero más firme. El fin de todo es Alá. (22:31)

 

وَمَنْ كَفَرَ فَلَا يَحْزُنْكَ كُفْرُهُ إِلَيْنَا مَرْجِعُهُمْ فَنُنَبِّئُهُمْ بِمَا عَمِلُوا إِنَّ اللَّهَ عَلِيمٌ بِذَاتِ الصُّدُورِ

Si alguien no cree, ¡que su incredulidad no te entristezca! Volverán a Nosotros y ya les informaremos de lo que hacían. Alá sabe bien lo que encierran los pechos. (23:31)

 

نُمَتِّعُهُمْ قَلِيلًا ثُمَّ نَضْطَرُّهُمْ إِلَى عَذَابٍ غَلِيظٍ

 

Les dejaremos que gocen por breve tiempo. Luego, les arrastraremos a un duro castigo. (24:31)

Estas aleyas dividen a las personas en dos grupos. Un grupo, sinceramente y de todo corazón limpio que entrega se entre a Dios y es, por lo tanto, virtuoso, mientras que el otro grupo se compone de los infieles, que desobedecen los claros mandamientos de Dios.

El primer grupo que se aferra a la dirección más firme de la guía divina ha encontrado el camino correcto. Los virtuosos hacen el bien a los demás y les espera un buen destino. Pero el segundo grupo, que es de los infieles, que desprecian el mandamiento de Dios y se complacen en pecados y placeres ilegales, a pesar del beneficio que derivan de las bondades de Dios que les permiten vivir una vida de consuelo, tendrán un final miserable y sufrirán un astigo severo.

Como el Mensajero de la Misericordia, el Profeta Mohamad (bendiciones de Dios sobre él y su descendencia), estaba triste por la ignorancia de los incrédulos y se sentía agraviado ante las perspectivas de su terrible final. El Señor Misericordioso le dice al Profeta que no se sienta triste por estos elementos desviados a quienes todas las bendiciones divinas estaban disponibles, y sin embargo fueron inflexibles en su maldad. Por lo tanto, como resultado, estarían sufriendo las terribles consecuencias de sus fechorías, ya que Dios sabe muy bien lo que tenían en sus corazones y les revelará debidamente.

De estas aleyas aprendemos que:

Primero: Es natural que los seres humanos obedezcan a Dios y sus mandamientos, lo que significa que aquellos que desprecian y desobedecen la revelación divina sin ningún signo de arrepentimiento, sólo siguen el camino de Satanás y serán castigados como consecuencia de sus fechorías .

Segundo: La creencia en Dios se asemeja a tener la mano más Firme de Dios. Los Manos más firmes de Dios son los Profetas y los Imames infalibles.

Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.

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