Este sitio Web está interrumpido. Nos cambiamos a Parstoday spanish
Viernes, 18 Noviembre 2016 15:32

Sura Luqmān (Luqman), versos 29-34(Parte:738)

Sura Luqmān (Luqman), versos 29-34(Parte:738)
En el nombre de Dios. Bienvenidos a nuestro programa "Camino hacia la Luz" en el cual le presentamos una explicación fluida y fácil de entender las aleyas del Sagrado Corán.

 

 

Empezamos escuchando las aleyas 29 y 30 de la sura de Luqman:

أَلَمْ تَرَ أَنَّ اللَّهَ يُولِجُ اللَّيْلَ فِي النَّهَارِ وَيُولِجُ النَّهَارَ فِي اللَّيْلِ وَسَخَّرَ الشَّمْسَ وَالْقَمَرَ كُلٌّ يَجْرِي إِلَى أَجَلٍ مُسَمًّى وَأَنَّ اللَّهَ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌ

¿No ves que Alá hace que la noche entre en el día y que el día entre en la noche, ha sujetado el sol y la luna, prosiguiendo los dos su curso hasta un término fijo, y que Alá está bien informado de lo que hacéis? (29:31)

 

ذَلِكَ بِأَنَّ اللَّهَ هُوَ الْحَقُّ وَأَنَّ مَا يَدْعُونَ مِنْ دُونِهِ الْبَاطِلُ وَأَنَّ اللَّهَ هُوَ الْعَلِيُّ الْكَبِيرُ

Esto es así porque Alá es la Verdad, pero lo que ellos invocan en lugar de incovarle a Él es lo falso. Alá es el Altísimo, el Grande. (30:31)

En el programa anterior, dijimos que el conocimiento y el poder de Dios son infinitos. Él es el Creador de todo el universo, la Fuente de la vida, el Dador de la muerte, y el Reviver de los muertos en el Día de la Resurrección. Estas aleyas que hemos recitado a ustedes hoy apuntan a otro ejemplo del poder divino, es decir, el acortamiento y prolongación del día y la noche, así como la sumisión del sol y la luna a Alá. Entonces se refiere al movimiento de cada uno de ellos por un tiempo designado; Y finalmente implica que Alá es consciente de lo que todos los seres humanos hacen. El funcionamiento ordenado del ciclo estacional como la Tierra girando en su eje gira alrededor del Sol, es toda prueba de la Sabiduría Divina.

Como es evidente la siguiente aleya, sólo Alá y lo que es de Él, todo lo que Él ha atribuido específicamente a Él, y todo lo que depende de Él es la Verdad, mientras que las deidades de las mentes deformadas del politeísta creó y lo que la teoría de los incrédulos y los ateos han acuñado no son más que falsedad y perecederos. Por lo tanto, esta aleya implica que las materias que fueron mencionadas en las anteriores son algunas de las evidencias claras que Dios es la verdad suprema, y ciertamente el más alto.

De estas aleyas aprendemos que:

Primero: Entre las formas de conocer adecuadamente a Dios es estudiar la naturaleza y contemplar las maravillas de la creación.
Segundo: El sistema ordenado del universo entero, incluido nuestro Planeta, tiene un horario específico. El mundo tiene un fin que el Conocimiento Divino ha determinado.

Tercero: Alá es la Verdad Viviente y la Verdad Suprema, mientras que todo y todo es perecedero.

Ahora escucharemos las aleyas 31 y 32 de la sura de Luqman:

أَلَمْ تَرَ أَنَّ الْفُلْكَ تَجْرِي فِي الْبَحْرِ بِنِعْمَتِ اللَّهِ لِيُرِيَكُمْ مِنْ آيَاتِهِ إِنَّ فِي ذَلِكَ لَآيَاتٍ لِكُلِّ صَبَّارٍ شَكُورٍ

¿No ves que las naves navegan por la gracia de Alá, para que Él os muestre algunos de Sus signos? Ciertamente, hay en ello signos para todo aquel que tenga mucha paciencia, mucha gratitud. (31:31)

 

وَإِذَا غَشِيَهُمْ مَوْجٌ كَالظُّلَلِ دَعَوُا اللَّهَ مُخْلِصِينَ لَهُ الدِّينَ فَلَمَّا نَجَّاهُمْ إِلَى الْبَرِّ فَمِنْهُمْ مُقْتَصِدٌ وَمَا يَجْحَدُ بِآيَاتِنَا إِلَّا كُلُّ خَتَّارٍ كَفُورٍ

Y, cuando las olas les cubren cual pabellones, invocan a Alá rindiéndole culto sincero. Pero, en cuanto les salva, llevándolos a tierra firme, algunos de ellos vacilan. Nadie niega Nuestros signos sino todo aquel que es pérfido, desagradecido. (32:31)

En las aleyas anteriores fueron señalados el cielo, el sol y la luna, mientras que en esta aleya se refiere a la tierra, los mares, y los barcos. Esto implica que el movimiento de un barco sobre el mar es la consecuencia de una colección de las generosidades de Alá tales como: el golpe del viento, la gravedad específica y las reglas de la presión del agua que hace que las cosas floten sobre ella. Sin duda el movimiento de los barcos en la superficie de los océanos es el fruto de una serie de leyes de la creación: el golpe regular de los vientos, de un lado; el peso específico de la madera u otros materiales por los que se construye un buque, desde el otro lado; el nivel de la densidad del agua, desde el tercer lado; y la presión surgió del lado del agua al cuerpo de las cosas que les hacen flotar, desde el cuarto lado, están entre ellos. Y si aparece alguna confusión en una de estas cosas, o el barco se hunde en el fondo del mar, o se vuelve hacia abajo, o permanece vagando en medio del mar. Pero el Señor Quien ha querido establecer la expansión de los mares como el mejor camino para el viaje de los seres humanos y llevar los bienes útiles a menudo de un punto a otro, también ha proporcionado estas condiciones, cada una de las cuales es una recompensa de Sus recompensas. La grandeza del poder de Alá en los océanos y la pequeñez del hombre comparado con él es tanto que, en el pasado, cuando la gente sólo usaba el poder del viento para el movimiento de un barco, si todos los pueblos del mundo se reunían Para hacer correr un barco en medio del mar contra la dirección de un viento fuerte, no podrían pagarlo. Y ahora que el poder de los grandes motores ha sustituido al viento, de nuevo la fuerza de algunas tormentas es tan dura y pesada que puede sacudir hasta los más grandes barcos, y en algún momento puede romperlos.
Y que al final de la aleya se ha puesto énfasis en ser paciente y agradecido, es por el bien que vivir en este mundo consiste en una colección de aflicciones y favores, que ambos son medios de juicio, perseverancia y paciencia contra los eventos severos, y la acción de gracias por las recompensas, todos forman una combinación de deberes para los seres humanos.

De estas aleyas aprendemos que:

Primero: Los mares, los océanos y otros fenómenos naturales son las bondades de Dios y la prueba del Poder Divino y la Sabiduría que nos hacen tener un conocimiento adecuado del Creador Todopoderoso.
Segundo: Un fiel creyente debe ser paciente y ser agradecido a Alá

Y tercero: la fe de algunas personas es firme y permanente pero, la fe de otro grupo es infundada.

Ahora escuchamos las aleyas 33 y 34 de la sura de Luqman:

يَا أَيُّهَا النَّاسُ اتَّقُوا رَبَّكُمْ وَاخْشَوْا يَوْمًا لَا يَجْزِي وَالِدٌ عَنْ وَلَدِهِ وَلَا مَوْلُودٌ هُوَ جَازٍ عَنْ وَالِدِهِ شَيْئًا إِنَّ وَعْدَ اللَّهِ حَقٌّ فَلَا تَغُرَّنَّكُمُ الْحَيَاةُ الدُّنْيَا وَلَا يَغُرَّنَّكُمْ بِاللَّهِ الْغَرُورُ

 

¡Hombres! ¡Temed a vuestro Señor y tened miedo de un día en que el padre no pueda satisfacer por su hijo, ni el hijo por su padre! ¡Lo que Alá promete es verdad! ¡Que la vida de acá no os engañe, y que el Engañador no os engañe acerca de Alá! (33:31)

 

إِنَّ اللَّهَ عِنْدَهُ عِلْمُ السَّاعَةِ وَيُنَزِّلُ الْغَيْثَ وَيَعْلَمُ مَا فِي الْأَرْحَامِ وَمَا تَدْرِي نَفْسٌ مَاذَا تَكْسِبُ غَدًا وَمَا تَدْرِي نَفْسٌ بِأَيِّ أَرْضٍ تَمُوتُ إِنَّ اللَّهَ عَلِيمٌ خَبِيرٌ

 

Alá tiene conocimiento de la Hora. Envía abajo la lluvia. Sabe lo que encierran las entrañas de la madre, mientras que nadie sabe lo que el día siguiente le deparará, nadie sabe en qué tierra morirá. Alá es omnisciente, está bien informado. (34:31)

Todo el mundo debe temer a Alá y evitar todo tipo de credo, las desviaciones éticas y prácticas para ser piadosas, porque la mejor disposición para el día en que incluso un padre y un hijo no se puedan ayudar, es la piedad. Por lo tanto, en esta aleya, como (el principio del corán) una conclusión de las últimas advertencias y evidencias del monoteísmo y Resurrección, atrae la atención de todos los seres humanos a Alá y el Día del Más Allá. Entonces les advierte contra el orgullo que proviene del mundo y Satanás; y después de eso se refiere al vasto conocimiento de Alá y que abarca todo. De hecho, el primer mandamiento se refiere al Origen, y el segundo mandamiento se refiere a la Resurrección. El primer mandamiento despierta el poder de la atención en el hombre, y el segundo mandamiento divino despierta en él el sentimiento de recompensa y retribución. Sin duda, el que conoce a alguien consciente y bien informado que ve todos sus hechos, los conoce y los registra, y, por otro lado, se celebrará un tribunal justo para investigar todas las cosas en detalle, tal persona difícilmente Comete cualquier pecado o vicio.

En resumen, estas aleyas que son las últimas de la sura de Luqman aconsejan a la humanidad a observar la piedad en la vida y significan decir que a diferencia de este mundo en el que los miembros de la familia pueden ayudarse mutuamente en problemas y resolver otros. Así que no debemos sentirnos orgullosos de las relaciones familiares y no esperamos que sin buenas obras, estaremos sujetos a la misericordia divina. Es Dios quien es consciente de lo invisible, incluyendo el tiempo de la resurrección, el tiempo de la muerte de cada ser humano y la posición del embrión en los úteros. Es de notar que el conocimiento de Dios de los bebés en el vientre de las madres no se limita sólo a su ser masculino o femenino, sino que incluye talentos y estados, cientos de hechos a los que el ser humano no tiene acceso y simplemente Dios es consciente de ellos. Sin embargo, el individuo nunca debe pensar que Dios no es consciente de sus actos secretos.

De estas aleyas aprendemos que:

Primero: La familia no funciona en el Día de la Resurrección. Ningún padre puede servir a su hijo y ningún niño puede servir a su padre en la Resurrección.

Segundo: El suceso del día de la Resurrección es seguro, aunque no podemos adivinar su tiempo, de la misma manera que la muerte de todo ser humano es segura, pero nadie conoce su tiempo y lugar. Sólo Dios es consciente de estos asuntos.
Tercero: El mundo es engañoso y hace que el ser humano ignore la Resurrección.

Queridos oyentes, finalizado el tiempo de este programa, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar