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Domingo, 24 Febrero 2013 13:10

“En el nombre de Dios El Compasivo, El Misericordioso” manifestación de amor y bendición divina

Estos dos nombres, son un recordatorio constante para los musulmanes de la Misericordia divina que Dios depara a sus criaturas. Los musulmanes repiten esta fórmula cada vez que van a beber, comer, o comenzar cualquier asunto importante. Ar- Rahman (el Más Clemente), Ar-Rahim (el Más Misericordioso), son dos nombres propios de Dios, ambas palabras derivan del vocablo rahman que significa clemencia, misericordia, y también trato compasivo y amable. Ar-rahman describe la cualidad de Dios de ser todo Misericordioso, Ar-rahim se refiere a sus acciones de misericordia ya que ésta alcanza a toda su creación.

 

Nosotros invocamos a Dios por estos nombres cuando sentimos la necesidad de dar gracias por las incontables bendiciones que Él nos ha otorgado o en nuestras horas de necesidad. Ansiamos la misericordia de Dios más insistentemente cuando estamos en necesidad de consuelo y seguridad. Cuando la fugacidad de este mundo parece habernos dejado sin poder, el Más Poderoso (Dios) siempre y para siempre nos cubrirá con Su misericordia, y sólo pide a cambio que creamos en Él y que lo adoremos sólo a Él.

 

La invocación contenida en estas palabras es importante al comenzar cada asunto en este mundo, ya que de esta manera se expresa el deseo de que dicha actividad sea bendecida, y que en última instancia, todo éxito dependerá de Dios. Dese el punto de vista de los comentaristas estos dos son esenciales e interdependientes es decir empezamos con su nombre y también pedimos ayuda a su esencia. Confiar en Dios tiene más sentido en términos de fuerza mental y de capacidad y nos sentimos más seguros y tratamos siempre de no tener miedo de los problemas. Desde el punto de vista de los psicólogos tal relación con el creador del Universo, relaja el espíritu de los humanos.

 

Los nombres de Dios son los más mencionados en el Corán, Ar-Rahmán, se menciona cincuenta y siete veces, Ar-Rahim, es mencionado el doble de veces, y ambos nombres aparecen juntos al principio de cada sura del Corán, para darnos cuenta que todas las enseñanzas y directrices de Dios es de origen de la justicia y fuente de bendición. Sólo en la sura “el arrepentimiento” no vemos el nombre de Dios al principio, ya que esta sura indica la furia de Dios contra el tratado que los Qoraish rompieron.

 

El Imam Hasan Asqari (la paz sea con él) en la interpretación de la aleya En el nombre de Dios ha dicho: Es un Dios que todas las criaturas le necesitan en tiempos de adversidad de dificultades y decepción, Él (Dios) es su adorado, y le adoran y dicen, “En el nombre de Dios” que significa que en todos los asuntos y hechos pedimos a un creador que sólo se merece adoración y cuando alguien solicita su ayuda la brinda.

 

 

Dios en su santo libro el Corán, recuerda los resultados de repetir su nombre. La inspiración del Corán en el alma celestial del Profeta con la aleya sagrada: “En el Nombre de Dios”, empezó con el amor y cariño y la bendición de Dios. En la primera aleya del Corán Dios ordena a su Enviado de bendición que comienze la propagación del Islam en el nombre de Dios. La aleya una de la sura “La sangre coagulada” dice:

 

¡Recita en el nombre de tu Señor, Que ha creado,

 

También Hazrat Noah (AS), cuando en el mar se enfrenta a muchos riesgos, para llegar a su destino y vencer a los problemas ordenó a sus compañeros que durante el viaje y durante la parada digan “En el nombre de Dios”. La aleya 41 de sura Hud,

 

Dijo: « ¡Subid a ella! ¡Qué navegue y llegue a buen puerto en el nombre de Alá! Mi Señor es, ciertamente indulgente, misericordioso».

 

Ellos pudieron llegar a su destino sin riesgos, y tal como Dios dice en el sagrado Corán, desembarcaron con salud y bendición.

 

La reina de Saba, que escribió al principio de una carta dirigida a Salomón “Dios dice”, y también Salomón que escribió una carta a la reina de Saba que decía “En el nombre de Dios”.

La aleya 30 de sura “Los hormigas” dice:

 

Es de Salomón y dice: '¡En el nombre de Alá el Compasivo el Misericordioso!

 

El Enviado de Dios también cuando mandaba sus cartas a los Reyes de diferentes países invitándolos al monoteísmo, empezaba siempre “en el nombre de Dios”

Si bien la misericordia de Dios es suficiente para borrar todos los pecados, esto no libera al hombre de la responsabilidad por sus malas acciones, el camino de la salvación requiere de esfuerzo y disciplina. La salvación requiere fe y mantenerse en los límites que Dios ha impuesto, realizando buenas obras. No basta simplemente creer en Dios. Cuando fallamos en obedecer la legislación divina, Dios está listo para perdonarnos si nos volvemos arrepentidos a Él buscando su perdón y con la firme intención de no recaer otra vez.

Sin embargo debemos recordar que nuestro propio mérito nunca alcanzará para ingresar al paraíso, pues el paraíso es una Misericordia de Dios.

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