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Miércoles, 28 Enero 2015 19:01

La importancia del rezo

La importancia del rezo
La oración es el sostén de la religión y el más importante pilar después de los dos testimonios. Es lo primero sobre lo cual se preguntará al siervo y es el último mandamiento que dejó el Mensajero de Allah a su gente antes de morir. Hasta los compañeros del Profeta consideraban un hipócrita a quien faltaba a las oraciones en congregación. Y la cosa que más muestra el valor de las oraciones, es el hecho de haberse impuesto por encima de los siete cielos, sin nada de por medio.

 

Alabado sea Al-lah, Quien colma de bendiciones a Sus siervos y aparta de ellos muchas de las desgracias por Su misericordia. Lo alabamos como corresponde a la majestuosidad de Su rostro y la grandiosidad de Su poderío.

Atestiguo que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, sin asociados. Sus promesas son inalterables, cuando Él decide algo nadie lo puede impedir, y Él es rápido en ajustar cuentas. Alabado sea Al-lah, Quien legisló para Sus siervos una forma de adoración completa, la cual les asegura alcanzar la paz, la tranquilidad y la felicidad verdadera en esta y la otra vida. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero; el líder de los creyentes, el ejemplo de los justos y el mejor de los educadores. ¡Al-lah! Bendice a Muhammad, a su familia, a sus compañeros y a todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Siervos de Al-lah! Ciertamente que el Islam, la forma de adoración perfeccionada y aprobada por Al-lah para la gente, se levanta sobre bases y fundamentos firmes. Los beneficios del Islam son invaluables e innumerables, pero no alcanzan a los musulmanes si no cumplen con estas bases y fundamentos completamente.

Una de estas bases y fundamentos sobre las que se levanta el Islam es el rezo ritual, As-Salat en árabe, Azalá en castellano: la columna básica de la fe después de los dos testimonios de fe. El rezo, que ha llenado con sus virtudes los oídos de todos por las maravillosas recompensas que le depara a quienes lo practican regularmente.

Dijo el Profeta, sal-lal-lahu 'alaihi wa sal-lam: "Un rezo tras otro sin cometer faltas entre ambos y tu nombre estará registrado en lo alto del Paraíso"; y dijo también: "El rezo es lo mejor: así es que quien pueda realizarlo con más frecuencia que lo haga lo más posible". [Abu Dawud y At-Tabarani]

El Azalá es el segundo pilar del Islam y su soporte básico sobre el que se apoya esta forma de adoración, y es lo primero que Al-lah legisló de los ritos de adoración... será también por lo primero que rinda cuentas la gente el Día de la Resurrección. Fue también el Salat lo último que le recomendó El Profeta, sal-lal-lahu 'alaihi wa sal-lam, a su nación antes de fallecer, pues decía con sus últimos suspiros de vida: "¡El rezo!, ¡el rezo!, y los que están bajo vuestra potestad". Y es también lo último que se pierde del din (la práctica de adoración), pues si se pierde el azalá se ha perdido todo el din.

Se hace evidente la importancia del Azalá cuando se analiza el hecho de que fue prescrito desde lo alto de los siete cielos, sin intermediario alguno, en la famosa noche de la ascensión al cielo y el viaje nocturno (Al Isra' Wal Mi'ray) del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.

En el hadiz que relata este suceso de Al Isra wal Mi'ray vemos que el Profeta, sal-lal-lahu 'alaihi wa sal-lam, dice: "...Y se me prescribieron 50 rezos por día. Luego bajé hasta donde Moisés, la paz sea con él, y me dijo: '¿Qué ha prescrito tu Señor para tu gente?', y le dije: '50 rezos'. Entonces me dijo: 'Vuelve donde tu Señor y pídele que los disminuya pues tu gente no podrá soportar eso, mira que yo ya probé con los Bani Israil (israelitas)'. Volví ante mi Señor y le dije: '¡Señor! Disminúyele a mi gente', y le disminuyó cinco. Así que volví ante Moisés, la paz sea con él, Le dije: 'Me redujo cinco'. Y él me dijo: 'Tu gente no lo soportará, vuelve a tu Señor y pídele que te lo disminuya', así que estuve yendo y viendo ante Mi Señor, Bendito y Exaltado sea, y Moisés, la paz sea con él, hasta que dijo Mi Señor: '¡Muhammad! Ciertamente serán cinco rezos por día y valdrá cada rezo por diez, y así serán cincuenta rezos. Quien tiene intención de realizar una buena obra y no la realiza se le registrará su valor por uno; y si la realiza se le registrará por diez. Y quien tiene intención de cometer un pecado y no lo comete, no se le registrará nada; y si lo comete, se le registrará una sola falta'. Así que descendí hasta que fui donde Moisés y le conté. Él me dijo: 'Vuelve donde tu Señor y pídele que te disminuya', pero yo dije: 'He vuelto ante mi Señor hasta que me dio vergüenza de Él'".

A consecuencia de que mucha gente se ha lanzado a los brazos de la vida mundana y se ocupan de los asuntos materiales y mundanales, pues varios han olvidado el lugar de este gran rito de adoración; así que no se preocupan de él ni por su práctica. Y es que son ciertísimas y precisas sobre ellos las palabras de Al-lah: {Les sucedieron generaciones que descuidaron la oración, siguieron sus pasiones y terminaron perdiéndose.} [Corán 19:59]

Otra evidencia de la importancia del rezo es que Al-lah ha prescrito que se rece en cualquier lugar o sitio, con excepción de las tumbas y los lugares inmundos de ser posible; por eso dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: "La tierra se me concedió como lugar de rezo y como purificador (al hacer el Taiamum)". Y por este gran rito de adoración que es el azalá se han construido las mezquitas y se prescribió el Adhan (el llamado al rezo) y se prescribió el rezo en grupo para aumentar la relevancia de este gran rito.

Otra señal de la grandeza del rezo en el Islam, es que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, instruyó que se enseñe a los niños desde los siete años de edad y se los castigue sino lo aprenden sólo desde los diez años. El Profeta, sal-lal-lahu 'alaihi wa sal-lam, dijo: "Instruyan a sus hijos el rezo desde los siete años y castíguenlos si no lo cumplen desde los diez años".

Y no es secreto que el rezo fue la recomendación final del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mientras agonizaba. Se estaba muriendo y sentía pena por su gente, se esforzaba en hablar y decía: "¡El rezo!, ¡el rezo, y los que están bajo vuestra potestad!". En esos últimos días de vida también se preocupó por el rezo en grupo en su mezquita y decía: "¿Ya rezo la gente? Ordenen a Abu Baker que dirija el rezo de la gente".

Así pues, todo esto y mucho más se ha dicho por la importante posición que ocupa el rezo en el Islam. Por eso decía el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: "Lo primero por lo que rendirá cuentas la persona el Día de la Resurrección será la oración. Si está bien esta, pues estarán bien las demás obras; y si no está bien el rezo, pues no estarán bien tus otras obras".

Y dijo sobre los que abandonaron la práctica del rezo: "El compromiso entre ellos y nosotros es el rezo. Quien lo abandona está en la incredulidad"; y dijo: "El que abandona intencionalmente el rezo sepa que Al-lah ya no tiene ningún compromiso con él". Y dijo: "No hay nada más entre la persona y la incredulidad que abandonar el rezo".

¡Siervos de Al-lah! Abandonar el rezo no es un tema sencillo como lo consideran algunos, pues abandonar el rezo es un crimen grave y terrible, algo abominable y de peligrosas consecuencias. Puede llevar –¡Al-lah nos libre!– a la apostasía, que es renegar del Islam y unirse a los incrédulos politeístas.

Quien abandona el rezo ha roto el sostén del Islam y abre ante sí una puerta que puede llevar a la incredulidad y la salida del Islam renegando de las gracias de Al-lah. ¡Glorificado sea Al-lah! El que te agració con la gracia del Islam y con la luz de la fe, y te dio un corazón y una mente racional, y te dio fuerzas, salud, vista y oído; perfeccionó Sus gracias sobre ti honrándote como a ninguna otra criatura; ¿y tú te niegas a inclinarte un ruku' (inclinación) para Él y prosternarte en suyud para Él?

Mucha gente se parece, al rezar, a los pájaros, quienes picotean rápidamente el suelo inclinándose para buscar comida, no lo realizan serenamente y con calma en cada posición, no recuerdan a Al-lah en el rezo casi nada; por eso se mueven mucho durante el rezo, se rascan, voltean su mirar a cualquier cosa, y los comerciantes están más atentos a su negocio que al rezo.

Por eso el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo al hombre que no se estabilizaba calmadamente en cada posición del rezo: "Vuelve a rezar que tú no has rezado".

Cuando el que reza levanta sus manos y pronuncia el Takbir está glorificando a Al-lah, cuando pone su mano derecha sobre la izquierda se está presentando humildemente ante Al-lah, cuando se inclina en el Ruku' está glorificando a Al-lah, cuando se prosterna en el suyud esta reverenciando a Al-lah por Su creación. Y cuando dice: "Al hamdu lil-lah rabbil 'Alamin" (Alabado sea Al-lah, Señor del universo), Al-lah dice desde Su trono: "Mi siervo me ha glorificado". Cuando dice: "Arrahman Arrahim" (el Clemente, el Misericordioso), dice Al-lah desde Su trono: "Mi siervo me ha elogiado". Cuando dice: "Maliki iawmiddin" (Soberano del Día del Juicio), Al-lah dice: "Mi siervo me ha loado". Y Cuando dice: "Iakana' budu wa iaka nasta' in", Al-lah dice: "Esta es entre Yo y Mi siervo a medias, y daré a Mi siervo lo que Me pida".

Cuando él dice: "Glorificado sea mi Señor el Magnífico" y "Glorificado sea mi Señor el Altísimo", aunque lo digas en susurros, Al-lah te oye. Por cierto que Él oye todo lo que dices y ve todo lo que haces, por mínimo que sea.

Y debes saber que Él sabe todo lo que piensas durante el rezo, aunque haya sido sólo un instante; y si miras al punto donde apoyarás tu frente en el suyud Él te ve; y si levantas tu dedo cuando mencionas Su nombre en el testimonio de fe, Él ve tu seña, pues Él abarca a todos Sus siervos con Su sabiduría, Su poder y Su designio.

Dijo Ibn 'Abbas, que Al-lah esté complacido con él, de boca del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: "Quien oye el llamado y no responde (realizando la oración en grupo) no ha rezado, excepto que tenga para ello una excusa". [Ibn Maya y Al Hakim]

El Minar Globall

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