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Miércoles, 18 Noviembre 2015 07:51

Derechos Humanos Islámicos 4

Derechos Humanos Islámicos  4
      IRIB- En este programa estudiamos el papel de Francia en la aparición de las ideas libertarias en Estados Unidos y su papel en creación de la Carta Universal de los derechos humanos.

 


Estimados oyentes en el programa anterior dijimos que el movimiento del renacimiento causó grandes cambios en el pensamiento de los europeos. De tal manera que los cambios de la comunidad francesa prepararon el terreno para las ideas libertarias en Estados Unidos. El crecimiento y el desarrollo intelectual en Estados Unidos, en el siglo XVIII, finalmente obligaron a 13 colonias principales de Estados Unidos a unirse y coordinar en aras de su propia independencia y libertad.

El 4 de julio de 1776, el Congreso General en el estado de Boston, en representación de 13 colonias, tras el levantamiento contra el dominio de Inglaterra, aprobó por unanimidad un documento titulado "Declaración de Independencia", según el cual, las colonias decidieron por unanimidad cortar lazos con Inglaterra y, por lo tanto, expresaron su creencia, respeto y valor a la dignidad humana y la democracia.

 

La Declaración de Independencia solo es una parte de los derechos inseparables de las personas en la que se destacan los principios de igualdad, el derecho a la vida y a la búsqueda de la felicidad que, de hecho, la humanidad se merece. Obviamente el abastecimiento de estos derechos necesita de un medio independiente y libre del colonialismo. La declaración de la independencia de Estados Unidos puede considerarse como la carta inspiradora de las constituciones de primero 12 estados y después del resto.


Francia, en el siglo XVIII, era un país con diferentes clases (aristócratas, clérigos y una tercera clase). En este país, una minoría era la clase primera y segunda que disponían de la mitad de los recursos de Francia pues eran dueños de todos los castillos e inmuebles lujosos y se beneficiaban de enorme poder y ventajas, mientras que la mayoría del pueblo, integrado por obreros, agricultores y sacerdotes pobres, estaba bajo un sistema de colonización en manos de las clases superiores. En tales condiciones inadecuadas, las ideas de libertad contra el despotismo del rey y la aristocracia prepararon el terreno de la revolución basada en tres lemas "Libertad, Igualdad, Fraternidad".


Desarraigar el sistema de clases insultante bajo el régimen monárquico en Francia no era posible de manera normal. Entre tanto, el número de abogados, médicos, banqueros y escritores influenciados por las ideas filosóficas, que habían adquirido de sus conocimientos, anunciaron un levantamiento revolucionario como único recurso disponible contra la tiranía y régimen violento. En general, por un lado, el cambio mental y el desarrollo de la clase media y, por el otro, la tiranía y el colonialismo de clase que no solo se bastaba con saquear las riquezas del país sino que la corte imponía impuestos a la tercera clase, la más desfavorecida, pueden considerarse los motivos de la revolución francesa.

 

En una situación tan crítica, Luis XVI ordenó la formación de la Asamblea Nacional que había estado suspendida durante 175 años (1614-1789). Esta Asamblea se formó con una mayoría de 661 representantes de la tercera clase, 326 representante religiosos y 330 representantes de la aristocracia. Los representantes de la tercera clase con nuevas ideas y tras haber evolucionado en el tiempo, influenciados por la Ilustración mostraron su propia posición en la sala del Parlamento donde se reunían para discutir y abogaban no solo por la felicidad de un pequeño número de individuos sino por la felicidad de todos.

Después de transcurrido un tiempo, el 17 de junio de 1789, los representantes de la tercera clase de la Asamblea Nacional, con la mayoría de 490 votos a favor y 90 votos en contra, anunciaron la formación de un Parlamento nacional y, dos días después, emitió un decreto de disolución de la Asamblea Nacional, pero ante la oposición de un número de clérigos de la Cámara de Representantes anunció que seguiría su trabajo pero se estableció que los representantes eran inmunes ante cualquier agresión. Con esta situación y estado revolucionario, el 27 de junio, el rey fue obligado aceptar la unión de las tres clases. Finalmente, el 9 julio de ese año, fue anunciada la Asamblea Nacional como la Asamblea Constituyente. El 4 de agosto, esta Asamblea anunció la superioridad del poder de la Constitución ante la voluntad del rey y acabó así la comunidad de clases y la monarquía absoluta del rey. La Asamblea Constituyente asumió la misión de redactar y aprobar la declaración de los derechos humanos para los ciudadanos de Francia y, en reuniones entre los días 4 y 11 de agosto de 1789, una comisión especial se encargó de elaborar un proyecto de declaración de los derechos humanos.

Este proyecto fue preparado por Emmanuel-Joseph Sieyès. Y después de la confirmación del proyecto por dicha comisión, finalmente, con algunas reformas del texto fundador de los derechos humanos, el 26 de agosto de 1789, la la Asamblea Constituyente aprobó la Declaración de los derechos humanos de los ciudadanos de Francia. Años después este documento fue aceptado como el prólogo de la Constitución de Francia, por tanto, es un documento histórico y valorado como el primer importante documento sobre los derechos de las personas en el que se destaca la igualdad ante la ley y la libertad de expresión. Según este documento, está prohibido acusar, arrestar y encarcelar a las personas sin respeto a las normas legales. También, la declaración de los derechos humanos de los ciudadanos de Francia abordó el asunto de los impuestos y el abastecimiento de los gastos generales y la formación del gobierno, así como el derecho de la propiedad, entre otros temas.


Con la caída de la monarquía absoluta de Francia, y el establecimiento de la soberanía nacional, la primera Constitución de Francia se aprobó el 3 de septiembre de 1791 y en el prólogo de esta carta se atienden los derechos naturales de las personas. Desde aquel entonces, para redactar la declaración universal de los derechos humanos se consideraron las normas constituciones de Francia. En esa Constitución, creada el 24 de junio de 1793, los artículos del 1 al 35 se dedican a la declaración de los derechos humanos de los ciudadanos de Francia cuyos derechos fueron escritos en la declaración de 1789 pero se destacan con más explicaciones. Según el prólogo de la Constitución la República francesa, los ciudadanos disfrutan de los principios escritos en la declaración y se benefician de los valores de la constitución. Sin embargo, muchas normas por no coincidir con aquellos principios fueron rechazados por el consejo de la constitución.


La primera Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea general de la ONU en el año 1948, hasta la mitad del siglo XX, es una copia complementaria de la declaración francesa.
Pese a algunas medidas, el asunto de los derechos humanos, al menos hasta antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial no estuvo en la agenda de la política internacional. Era por eso que los derechos humanos se consideraban solo un método de comportamiento de un gobierno con sus ciudadanos dentro del país y, por tanto, un asunto completamente interno en el que otros países no podían intervenir, debido a la no injerencia en los asuntos internos de sus instancias.


El siglo XX, especialmente durante el periodo polémico de las dos guerras mundiales, la primera entre 1914 y 1918, y la segunda, entre 1939 y 1945, debido a los conflictos de pensamiento políticos concernientes a estas, ha tenido mucha influencia sobre el destino de los derechos humanos en el nivel internacional e interno de los países. En ese siglo, Europa era heredera de los conflictos de pensamientos, por un lado, el individualismo y la originalidad de los fanáticos estaban frente a frente y, por el otro, la mentalidad autoritaria tradicional estaba utilizando las ideas jurídicas y políticas comunes para la creación y el establecimiento del marxismo, el fascismo y el nazismo.
La masacre organizada de millones civiles inocentes por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial hizo surgir la creencia general de que la defensa eficaz de los derechos constituciones de los seres humanos era la condición fundamental para la paz y el avance internacional. Esta creencia general se repitió múltiple veces en las declaraciones de los aliados.

El presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, en un mensaje emitido en enero de 1941 dirigido al Congreso, planteó las libertades cuadrilaterales. En el agosto de aquel año, este mandatario y el primer ministro de Inglaterra Winston Churchill redactaron la Carta del Atlántico en la forma de una comunidad común cuyos principios y políticas explicitadas se pusieron en marcha después del establecimiento de la paz con el fin de que la gente pueda vivir lejos del miedo de las guerras. Este concepto incluye los contenidos que se escribieron cuatro años después en la "Carta de la ONU".


El 26 de junio de 1945 se firmó la Carta de las Naciones Unidas en la ciudad estadounidense de San Francisco y entró en vigor el 24 de octubre de tal año. Según dicha carta, se formó la Organización Internacional con el nombre de Naciones Unidas como un centro para coordinar las medidas en la vía de proteger la paz internacional y evitar guerras y violencia, desarrollar las relaciones amistosas y velar por el respeto de los derechos humanos y las libertades principales. Asimismo, se instaló la primera Asamblea General de esta organización con 51 miembros el 10 de enero en 1946 en Londres.


Después, el día 10 de diciembre del año 1948, la Asamblea General de la ONU con los 56 miembros de la organización, de los que 48 votaron a favor y 8 se abstuvieron, aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos con el propósito de mantener la dignidad y honor y el valor del ser humano. Incluye un prólogo y 30 artículos.


Considerando que el contenido de la Declaración Universal de los Derechos Humanos no tenía valor y crédito legal necesarios, se aprobaron otros tratados y convenciones como el "Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos" y "Pacto Internacional de derechos económicos, sociales y culturales" aprobados el 16 de diciembre 1966 por unanimidad en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

 

 

 

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